Decepción y alegría en Bruselas tras la eliminación de Bélgica

Ricardo Ruiz Varo y Jorge Ocaña

Bruselas, 3 jul (EFE).- La derrota de los Diablos Rojos en cuartos de final de la Eurocopa contra Italia ha sentado como un jarro de agua fría para los aficionados de Bruselas, cuyo equipo partía como uno de los favoritos para llevarse la Eurocopa, pero que una vez más no ha conseguido llegar a la final.

Los llantos y gestos de frustración de los belgas contrastaron con la euforia de los italianos, quienes conforman una de las mayores comunidades de extranjeros en Bruselas, tras la clasificación de la Azurra para las semifinales de la Eurocopa.

'Estoy un poco triste, pero así es la vida', resume a Efe, resignado, Jonathan, uno de los millares de aficionados belgas que se echaron a la calle en la capital para animar a su selección.

Bélgica tenía todo preparado para un encuentro histórico con Italia, que hubiera llevado a los Diablos Rojos a su primera semifinal de la Eurocopa desde 1980, cuando el equipo comandado por Pfaff, Ceulemans y Van der Elst cayó derrotado en Roma ante la Alemania de Schuster.

Sin embargo, los goles de Barella e Insigne arrebataron el sueño de ganar su primer torneo europeo a un país que se veía favorito y que ha sido testigo como la mejor generación de su historia se queda sin título una vez más.

'Los italianos lo sentimos en el corazón', sentencia Gianmarco, uno de los euféricos 'azurros' que disfrutaron este viernes de la clasificación de su equipo en la capital belga enfundados en camisetas azules y haciéndose notar con gritos, cánticos y sonidos de claxon.

Una de las zonas más cosmopolitas de Bruselas, el llamado Barrio Europeo, se pobló, a lo largo de toda la tarde, de aficionados con las camisetas rojas de la selección Bélgica, pero también de la de España o Suiza, los países que se enfrentaron en el otro partido de hoy, así como de italianos deseosos de celebrar la victoria en la casa del rival.

La victoria de España en los penaltis sirvió de calentamiento para una tarde de fútbol de verdadera tensión, que se acrecentó aún más con el Bélgica-Italia en las zonas de mayor concentración de bares de la capital belga, como la plaza de Luxemburgo o la de Londres.

'Solo había un equipo que podía ganar hoy: Italia', dice Tomasso, otro de los eufóricos aficionados italianos, quien tras el pitido final aseguraba sentirse 'favorito' en la semifinal del próximo martes ante el equipo de Luis Enrique.

RIVALIDAD SANA

La mayoría de bares del centro y del Barrio Europeo concentraron a una proporción similar de italianos y belgas, quienes a pesar de la tensión y los nervios del momento, no llevaron la confrontación a la rivalidad sana típica de este tipo de partidos.

'Había mucha tensión, pero todo ha quedado en un intercambio de palabras, sin violencia', dice uno de los seguidores belgas.

No obstante, sí se observaron grandes aglomeraciones en las inmediaciones de los puntos de Bruselas que más bares y terrazas concentran.

La Eurocopa ha coincidido con el inicio del levantamiento de las restricciones por covid, lo que ha provocado, junto al poco frecuente buen tiempo de este viernes, que millares de personas se echaran a las calles para disfrutar de los partidos.

'Me siento como antes del covid', confiesa Michele, un aficionado italiano que disfrutó de la victoria de su equipo en una plaza de Londres abarrotada, donde la distancia de seguridad brillaba por su ausencia.

La mayoría de bares de la zona de las instituciones europeas colgaron el cartel de 'No hay sitio', en un día donde han podido beneficiarse, tras una largo periodo de cierre, de las ganas de los más futboleros de vivir el ambiente en las terrazas, que completaron todas las reservas varios días antes del partido.

DUELO MEDITERRÁNEO EN SEMIFINALES

La victoria de Italia ha provocado que se repita la misma eliminatoria que dejó fuera de la Eurocopa 2016 a España, en la que Italia se llevó los cuartos de final por 2-0.

Los Italia-España se han convertido en un 'clásico' de las eurocopas, tras aquel partido y la final de 2012, que en aquella ocasión se llevó España por 4 goles a 0.

Por ello, Michele apunta que el partido del próximo martes será 'divertido', ya que enfrentará a 'dos países mediterráneos que son como hermanos', mientras que Gianmarco y Tomasso aseguran no tenerle 'ningún medio' a la Roja.

La gran pregunta es ahora con quién irán los belgas en el duelo de la semana que viene en el que no estará su selección. Sin embargo, Jonathan lo tiene claro: 'Yo voy con España'. EFE

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