Derecha portuguesa, obligada a superar la división interna ante elecciones
Lisboa, 2 nov (EFE).- La incertidumbre provocada por la crisis política que vive Portugal alimenta las guerras internas que debilitan a la derecha portuguesa a la espera de que el presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, concrete el adelanto electoral.
Todo apunta a que a mediados de enero habrá elecciones en Portugal y el líder de la oposición, el conservador Partido Social Demócrata, con 79 de los 230 escaños del Parlamento, agudiza su división entre los simpatizantes del actual presidente, Rui Rio, y los partidarios del eurodiputado Paulo Rangel.
La batalla por el poder tendría que dirimirse en las primarias convocadas para el 4 de diciembre.
El PSD corre contra el reloj para superar su propia crisis y enfocarse en la nueva cita electoral, aunque las posturas de Rio y Rangel están todavía muy lejos.
Rio envió una carta a los militantes advirtiendo de que no es el momento de elecciones internas, mientras Rangel contraatacó hoy apelando a la pluralidad democrática.
LOS SOCIALISTAS ADELANTAN LA CAMPAÑA
Mientras la derecha intenta poner la casa en orden, desde las filas socialistas pisan el acelerador para reivindicar los logros del Gobierno.
'Hay formas diferentes de responder en una crisis, y dan resultado', presumía hoy la ministra de Trabajo, Solidaridad y Seguridad Social, Ana Mendes Gondinho, al anunciar que la tasa de desempleo de septiembre se situó en el 6,4 %, 'la más baja en los últimos veinte años'.
Las advertencias a la derecha se multiplican, como la que lanzó hoy el ministro de Infraestructuras, Pedro Nuno Santos, convencido de que la 'geringonça' fue una solución que funcionó y 'no es un paréntesis' en la democracia portuguesa.
'La derecha se tendrá que habituar a eso', advirtió.
Más crítico con sus antiguos socios, el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista, fue hoy el ministro de Asuntos Exteriores luso, Augusto Santos Silva, que recordó que el rechazo a los Presupuestos de 2022 que abrió la crisis responde a la actitud de los partidos minoritarios de izquierda.
'Los partidos a la izquierda del Partido Socialista unieron su voto al de la derecha y extrema derecha', denunció.
'Se podrían haber abstenido, pero no quisieron y prefirieron dar la victoria a la derecha, que por sí sola nunca la habría obtenido', lamentó Santos Silva en un artículo de opinión publicado hoy en el diario 'Público'.
MOODY'S AVISA
Entretanto, Moody's ha alertado de que la crisis política abierta en Portugal crea incertidumbre sobre el calendario del plan de recuperación luso y es negativa para la calificación crediticia del país.
La incertidumbre, apunta la agencia, es negativa porque 'un impasse político supone un riesgo para que el Gobierno no cumpla las metas pactadas para recibir futuros fondos del plan de recuperación', que es 'crucial para el crecimiento económico de Portugal'.
La agencia, que tiene a la deuda portuguesa en nivel Baa2 -dos escalones por encima del bono basura- y con perspectiva estable, señala que se esperan elecciones anticipadas en el país pero que no se prevé que ningún partido consiga mayoría absoluta.
A LA ESPERA DEL PRESIDENTE
La última palabra en la búsqueda de una salida a la crisis corresponde al presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, quien, presumiblemente, anunciará este jueves la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas.
Rebelo se ha reunido ya con agentes sociales y representantes de los partidos políticos, y mañana verá a los miembros del Consejo de Estado.
Para Rebelo de Sousa, convocar elecciones anticipadas es 'devolver al pueblo la decisión' y hoy insistió en declaraciones a los periodistas que no se arrepiente de haber advertido de que un rechazo de los Presupuestos conduciría a un adelanto electoral.
Hasta ahora, la fecha que mayor consenso concentra sobre la nueva cita con las urnas es el 16 de enero.EFE
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