Desarme y cercanía a los católicos, los temas del papa en Japón y Tailandia

Cristina Cabrejas

Roma, 15 nov (EFE).- El papa Francisco viajará del 20 al 26 de noviembre a Tailandia y Japón, donde hará un llamamiento a favor del desarme y llevará su cercanía a las pequeñas comunidades católicas, mientras que se espera toque otros temas como el turismo sexual o la pena de muerte.

El portavoz vaticano, Matteo Bruni, presentó este viernes los detalles del que será el viaje internacional número 32 del pontífice y su cuarta visita a Asia tras visitar Corea del Sur (2014), Sri Lanka y Filipinas (2015) y Bangladesh y Myanmar (2017).

En este viaje, como explicó el portavoz, Francisco intensificará los lazos con las otras religiones especialmente los budistas en Tailandia, al visitar a los monjes del templo Wat Pho y al patriarca supremo, con quien existe una estrecha relación.

También se verá con los representantes budistas y sintoístas en Japón durante el encuentro por la paz que se celebrará en el Memorial de la Paz de Hiroshima.

Uno de los principales motivos del viaje será la cercanía a las pequeñas comunidades católicas, que en Tailandia suponen el 1 % de la población, cerca 389.000 personas, y que en Japón son el 0,4 %, unos 536.000, según los datos proporcionados hoy por el Vaticano.

Sobre todo porque en la secularizada Japón cada vez los católicos son menos y si en 2006 los bautizos fueron 7.193, en 2018 llegaron solo a los 518, por lo que se teme que poco a poco desaparezcan en la que fue tierra de evangelización de los jesuitas.

El viaje del papa a Japón incluye una visita al monumento en el que se recuerda a los 26 mártires jesuitas ejecutados en 1597 al inicio de los dos siglos de persecución cristiana.

La búsqueda de la paz, aseguró el portavoz vaticano, estará al centro de todas las intervenciones del pontífice sobre todo durante su visita el 24 de noviembre a Nagasaki e Hiroshima, cuando se espera su fuerte llamamiento a favor del desarme nuclear en dos lugares simbólicos que sufrieron los efectos de las bombas atómicas.

Pero en los 18 discursos que pronunciará en español en estos dos países se espera que pueda tratar temas que afectan a las sociedades de ambos países, como el turismo sexual en Tailandia o el caso del alto número de suicidios, sobre todo entre los más jóvenes, en Japón.

Otro tema pendiente será el de la pena de muerte vigente en Japón y, aunque es posible que el papa se refiera a ello, la Iglesia local, como gesto, ha invitado a Iwao Hakamada, de 86 años, exprisionero convertido al catolicismo que estuvo 48 años en el corredor de la muerte esperando su sentencia, pero al que una sentencia en 2014, basada en un nuevo análisis de ADN, lo absolvió aunque su salud mental se deterioró.

El avión que llevará al papa Francisco a Bangkok saldrá a las 18.00 GMT desde el aeropuerto romano de Fiumicino el 19 de noviembre para llegar al día siguiente a la capital tailandesa, donde se encontrará con el primer ministro, las autoridades, el Patriarca Supremo Budista y el rey Maha Vajiralongkorn 'Rama X'.

Celebrará una misa en el estadio nacional al final de su primer día en Tailandia y al día siguiente otra eucaristía con los jóvenes. También visitará a personas enfermas y discapacitadas en el Hospital de St. Louis y se reunirá con el personal médico.

Mientras que en Tokio, el lunes 25 de noviembre, el papa se reunirá con diez víctimas de la llamada 'triple catástrofe' de Fukushima que en 2011 causó cerca de 18.000 muertos por el terremoto de 9 grados, el tsunami y el accidente en la central nuclear.

También visitará al emperador Naruhito en el Palacio Imperial y se verá con el primer ministro, Shinzo Abe, y las autoridades civiles y diplomáticas.

El último día en Japón lo dedicará a la comunidad de jesuitas, con quienes se reunirá para visitar la Universidad católica Sofía. EFE

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