El 8M que fue 9M: en Argentina no importa el día para luchar por la igualdad

Pablo Ramón Ochoa

Buenos Aires, 9 mar (EFE).- Ni siquiera ha pasado un mes desde la última gran marcha de las mujeres argentinas y los movimientos feministas copan, de nuevo, las calles de Buenos Aires en un 8 de marzo que se conmemoró el 9, un reflejo de que a las argentinas les da igual el día que sea a la hora de luchar por derechos como el aborto legal y por el fin de la violencia machista.

'Estamos viviendo un proceso muy especial. Nosotras tuvimos a partir justamente del 'Ni una menos', un antés y un después (...). Se sembró un campo fértil para que empezara a hablar de todos los derechos, de por qué nosotras como mujeres tenemos grandes desventajas', reflexiona en conversación con Efe Sylvia Ferreira, coordinadora nacional de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá).

A pesar de los años de movilizaciones y de lo frecuente de las mismas, este año Argentina contabiliza hasta el momento, más feminicidios que días, como recuerdan tanto Ferreira como múltiples pancartas de manifestantes, y la ley por el aborto legal, seguro y gratuito todavía es una reclamación insatisfecha.

Las argentinas redoblaron la presión esta tarde: la Plaza del Congreso terminó de llenarse por completo después de varias horas de tránsito de una hilera casi interminable de mujeres llegase al lugar por la estrecha Avenida de Mayo, con un espíritu a medio camino entre la reivindicación y lo festivo de volverse a encontrar en sororidad.

'Somos más fuertes que un Nokia 1100', rezaba una de las pancartas de las manifestantes.

DOS REIVINDICACIONES CLAVE: ABORTO Y VIOLENCIA MACHISTA

El país austral atraviesa un momento clave. El resurgir de las reclamaciones feministas comenzó hace una década con el 'Ni una menos' para alertar de las altas cifras de muertes de mujeres a manos de hombres, pero aunque esa reclamación siguió activa, la petición del aborto legal se situó a la cabecera de las manifestaciones en los últimos años.

En este Día de la Mujer que tuvo lugar 24 horas después que en otras partes del mundo, las mujeres argentinas alertaron de que no solo todavía hay víctimas de la violencia machista, sino que en lo que va de 2020 ha habido más muertes que días.

'Nosotras tenemos, en el 2019, 284 casos de femicidios. Y en lo que va de año, al 6 de marzo tenemos 58 femicidios, 33 intentos de femicidios y otros 10 casos que están en investigación', lamenta Ferreira.

Además, en los últimos días 7 y 8 de marzo hubo 'al menos un femicidio más y otro caso que está en instrucción. Nos parece que sacude fuertemente a toda la opinión pública'.

La asociación de Ferreira, así como otras dentro de los movimientos feministas, ha pedido al nuevo Gobierno del peronista Alberto Fernández que decrete la 'emergencia nacional por violencia de género'.

Precisamente Fernández ha movido ficha en el otro gran tema que preside marchas como la de hoy, un proyecto de ley que garantice la interrupción voluntaria del embarazo que sustituya a la actual legislación vigente en Argentina, que data de 1921 y solo permite abortar bajo dos causales.

Ferreira ve un cambio respecto a la anterior administración, la de Mauricio Macri (2015-2019).

'No es lo mismo que el propio poder Ejecutivo sea el que tome la decisión de presentar el proyecto que habilite la discusión en el Congreso. Nosotras ya tuvimos la experiencia importantísima de 2018 para toda la sociedad. La calle dijo que sí, que es tiempo, que ahora es cuando necesitamos que se acabe la clandestinidad del aborto', aseveró la coordinadora nacional de Mumalá.

RENOVADAS TRAS EL 'NO' DE 2018 AL ABORTO

Se refiere a la revolución que supuso el proyecto de ley que llegó al Congreso argentino hace dos años y que dio alas a los feminismos después de que la Cámara de Diputados aprobase la ley. El 'no' definitivo que recibió ese texto por parte del Senado pospuso el reclamo de muchas mujeres del país.

El panorama todavía será complejo para futuras votaciones, puesto que aunque haya cambiado el Gobierno, los diputados y senadores afrontaron en la última ocasión el sentido de su voto por sus creencias personales y no tanto por disciplina partidaria, como sucede con otras leyes.

Una joven manifestante, Sabrina Curcio, que acude con la cara pintada de ese verde que sustituye en Argentina al tradicional morado de las movilizaciones feministas, apunta que el sistema actual priva a la mujer de su derecho a elegir.

'El hombre puede abortar, el hombre aborta: si no quiere ser padre, se borra, y esto es moneda corriente. Consideramos que tenemos derecho también a poder elegir, la maternidad no es un juego, es algo que es para toda la vida, y nosotras tenemos derecho a elegir si queremos o no ser madres', afirma.

Curcio es otra de las que, sin dejar de hablar de la posibilidad del aborto legal, seguro y gratuito, regresa al que era tema central hace poco más de cinco años.

'Hay que celebrar, pero para mí más que celebración es un día de luto, ayer mientras todos estaban diciendo feliz día se estaba ocultando un femicidio', analiza en referencia al caso de la joven Fátima Acevedo, cuyo cuerpo se reveló ayer que fue encontrado.

EN CRÍTICA Y AUTOCRÍTICA CONSTANTE

Estos días, una campaña de cartelería en las veredas de Buenos Aires se viralizó: 'decime feliz día el día que no tenga que avisar que llegué bien', se podía leer en toda la ciudad.

Curcio recoge el guante. 'A mi me parece irrespetuoso cuando me dicen 'feliz día' y me quieren dar una flor'.

El feminismo es por definición crítico con el patriarcado pero también lo es consigo mismo, y en un país rico en diversidad de pensamiento como Argentina -que aúna a decenas de miles de mujeres en una plaza- ello lleva a un continuo repensamiento del movimiento.

Otras dos asistentes, Dafne Pidemunt y Circe Díaz, ven espacio para la mejor. La primera considera que el feminismo todavía debe 'unirse a todas las disidencias' en vez de centrarse en las 'mujeres biológicas'. La segunda dice sentirse 'bastante incómoda' dentro del movimiento 'al no ser heterosexual y al no ser cis'.

'Igual, no había manera de que hoy me quede en mi casa, tengo ganas de seguir viniendo y a ver qué sigue pasando dentro del movimiento', reconoce Díaz. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.