El auge del nacionalismo y la corrupción marcan las presidenciales en Croacia

Vesna Bernardic

Zagreb, 19 dic (EFE).- La corrupción, el creciente nacionalismo y la emigración marcan las elecciones presidenciales del domingo en Croacia, con tres candidatos con opciones de pasar a la decisiva segunda vuelta del 5 de enero, en unos comicios vistos como un test de cara a las generales del próximo año.

Los sondeos dan como favorita a la actual presidenta, Kolinda Grabar-Kitarovic, de 51 años, de la gobernante y conservadora Unión Democrática Croata (HDZ), con una intención de voto del 27 %.

Segundo sería el ex primer ministro socialdemócrata Zoran Milanovic, de 53 años de edad, con un 25 % y que está teniendo problemas para conectar con el voto progresista, mientras que el aspirante ultranacionalista de derechas Miroslav Skoro, un cantante de 57 años, va tercero y en ascenso, con cerca del 23 %.

Los ocho restante candidatos no tienen ninguna posibilidad, según las encuestas, de llegar a la segunda vuelta.

Mientras que Grabar-Kitarovic ha venido perdiendo terreno en los sondeos en las últimas semanas, Skoro ha registrado un claro ascenso, hasta el punto de que algunos analistas auguran que podría ganar si pasa a la segunda vuelta.

Estancado en el medio se encuentra Milanovic, quien aspira enfrentarse en enero a uno de los dos candidatos de la derecha.

TEST PARA LAS GENERALES

En total unos 3,85 millones de personas tienen derecho a participar en estas elecciones, de ellas 177.000 en el extranjero, y más de la mitad de éstos en la vecina Bosnia Herzegovina.

El presidente tiene en Croacia un mandato de cinco años y funciones más bien protocolarias, aunque también cierta influencia política, por su prestigio en el país y porque lo representa en el extranjero.

La campaña electoral ha sido paralela a los preparativos para la primera presidencia rotatoria de Croacia de la Unión Europea (UE) en el primer semestre de 2020.

Estas elecciones son también vistas como un termómetro político de cara a las elecciones generales de 2020.

En las de 2016, la HDZ logró una apretada victoria, con 61 de los 151 diputados, frente a los 54 que obtuvo el Partido Socialdemócrata (SPD) de Milanovic.

Desde entonces, la HDZ ha liderado un Gobierno en minoría, actualmente con el liberal HNS, que ahora tiene sólo 59 escaños y depende de los apoyos de varios partidos pequeños y de diputados independientes y de las minorías nacionales.

Hay analistas que consideran que una victoria de Grabar-Kitarovic reforzaría la posición de la HDZ de cara a las generales.

CORRUPCIÓN Y MIGRACIÓN

El país, que entró en la UE en 2013, es el segundo más pobre de la Unión, con altos índices de corrupción y un incesante flujo migratorio de su población más joven, sobre todo hacia Alemania.

Las encuestas revelan que hasta un 70 % de los casi cuatro millones de croatas está descontento con el rumbo del país.

En uno de sus comentarios más estrambóticos, la presidenta ha pedido a los croatas que no se marchen, prometiendo que podrán ganar 8.000 euros trabajando desde casa para otros países gracias a los acuerdos que ella ha cerrado, sin aclarar si esa cantidad es mensual, anual ni los detalles o plazos de ese programa.

El primer ministro, el conservador moderado Alexander Plenkovic (HDZ), ha tenido que intervenir varias veces durante la campaña para mitigar el creciente malestar ciudadano con su correligionaria.

Ésta causó polémica por su apoyo incondicional al alcalde de Zagreb, Milan Bandic, acusado en 13 casos de corrupción, y por homenajear al general Slobodan Praljak, que se suicidó instantes después de ser condenado en 2017 por la Justicia Internacional por crímenes de guerra en Bosnia.

'Ella dijo cosas que a cualquier persona con un poco de educación le parecen increíbles y escandalosas, pero estar considerada por algunos como una heroína popular. Pero Skoro le va quitando parte de ese espacio', comenta el analista político Zarko Puhovski.

POPULISMO Y NACIONALISMO

Miroslav Skoro, un popular cantante de pop, desafía a la actual mandataria desde posiciones a la derecha del HDZ y se presenta como representante de las esencias del partido y heredero ideológico del primer presidente de la Croacia independiente y fundador del partido, el nacionalista Franjo Tudjman.

Skoro, que ha sido parlamentario y diplomático con la HDZ, usa la carta de ser nuevo en la alta política, en un ambiente de hartazgo popular con los políticos tradicionales.

Desde esa posición de 'antisistema' y populista, Skoro promete 'devolver Croacia al pueblo' y liberar el país de la 'plaga' de la corrupción y del clientelismo.

Skoro acusa de esos problemas a la HDZ y al SDP, que se han alternado en el poder desde la independencia de 1991.

Además, ha anunciado que impulsará reformas para dar más poder al presidente, lo que le ha valido acusaciones de autócrata.

A Skoro lo apoyan los círculos más ultranacionalistas, los mismos que hace cinco años respaldaron a Kolinda Grabar-Kitarovic, aunque recurre a su talante educado y aparentemente moderado para desligarse de la imagen de derechista radical'.

MILANOVIC BUSCA EL VOTO PROGRESISTA

Por su parte, Milanovic promete en su eslogan una Croacia 'normal', sin intolerancia, odio ni corrupción, y situado entre los 'países europeos occidentales y progresistas'.

El candidato de centro izquierda ha destacado que durante su gestión al frente del Gobierno (2011-2015) se ampliaron los derechos de los homosexuales y se aplicaron medidas para aliviar a los endeudados en francos suizos.

Además, intentó ampliar los derechos de la minoría serbia, un asunto muy delicado en Croacia, donde el nacionalismo croata y los sentimientos antiserbios están en auge.

Su desventaja, según los analistas, es el que muchos electores lo consideran un político desgastado, asociado con la larga recesión económica que sufrió el país entre 2009 y 2015.

'Que los electores consideran a Milanovic un político desgastado se ve en el hecho de que no alcanza el 35 % de lo apoyos que debería reunir alguien que prácticamente no tiene rival en la izquierda', explica el comentarista Drazen Curic.

En la campaña electoral para estas presidenciales tampoco han faltado elementos burlescos.

Bajo el lema 'corrupción para todos' un candidato prometió satíricamente convertir Croacia en un 'oasis de la criminalidad, que atraerá grandes inversiones de todo el mundo', mientras una antigua modelo Playboy prometió 'satisfacer a todos' y publicar más fotos 'calientes' si es elegida presidenta del país. EFE

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