El Congreso filipino rechaza renovar la licencia al mayor canal de TV
Manila, 10 jul (EFE).- El Congreso de Filipinas votó el viernes en contra de renovar la licencia de emisión a ABS-CBN, el mayor grupo mediático del país y el canal de televisión más antiguo del Sudeste Asiático, que ha sido uno de los medios más críticos con la gestión del presidente Rodrigo Duterte.
El comité de licencias legislativas, que votó en representación del pleno de la Cámara de Representantes, se negó a otorgar otra licencia de emisión por 25 años al medio por 70 votos en contra, 11 apoyos y una abstención.
'Seguiremos comprometidos con nuestro servicio público y esperamos encontrar otro modo de cumplir nuestra misión. Junto con nuestros trabajadores y audiencias de todo el mundo, compartimos la tristeza por este contratiempo', dijo en un comunicado el presidente de ABS-BN, Carlo Katigbak.
Desde el 5 de mayo, 42 cadenas de televisión del grupo a lo largo de todo el país -incluyendo su buque insignia, la nacional Channel 2-, y 23 emisoras suspendieron sus emisiones por orden de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones al haber expirado su licencia.
La concesión de esa licencia corresponde a la cámara baja, pero la tramitación de hasta once propuestas de ley que pedían su renovación para ABS-CBN sufrió numerosas dilaciones y dejó en el limbo el futuro del medio, que tiene una plantilla de 11.000 trabajadores.
El medio se convirtió en los últimos tiempos en uno de los focos de las críticas de Duterte, que les ha acusado de publicar noticias 'injustas', por lo que numerosos grupos de derechos humanos y organizaciones de periodistas ven el cierre definitivo de la cadena como un ataque a la libertad de prensa orquestado por el gobierno.
De hecho, Duterte había amenazado en varias ocasiones con cerrar el medio, la última vez en diciembre, cuando instó a los dueños de la corporación a vender la compañía para evitar problemas.
El enfado del mandatario con la cadena se gestó en la carrera presidencial de 2016, cuando ABS-CBN no emitió un anuncio electoral de la campaña de Duterte, ya pagado, porque no contaba con el visto bueno de la Comisión Electoral.
El portavoz presidencial, Harry Roque, insistió hoy en que la decisión es 'prerrogativa exclusiva del Congreso' y que Presidencia 'mantiene una posición neutral en el tema', aunque la cámara baja cuenta con una aplastante mayoría de congresistas aliados de Duterte y su presidente, Alan Cayetano, es uno de sus socios más cercanos.
La cadena, líder de audiencia en Filipinas, ha perdido unos 700.000 dólares al día por la ausencia de ingresos publicitarios desde mayo, cuando tuvo que ir a negro, lo que pone en peligro la supervivencia del grupo, que de momento continúa su labor informativa en internet.
'Desde que el dictador Ferdinand Marcos cerrara ABS-CBN y otros medios en 1972 bajo la ley marcial, éste es el mayor golpe a la libertad de prensa. Este paso consolida la tiranía de Duterte, quien atacó a la cadena por negarse a seguir su línea y criticar la guerra contra las drogas', lamentó el subdirector para Asia de Human Rights Watch, Phil Robertson. EFE