El Consejo de Seguridad de la ONU pide el cese de la violencia en Birmania
Bangkok, 11 nov (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU ha expresado su preocupación por el incremento del conflicto armado en Birmania (Myanmar) tras el golpe de Estado del pasado 1 de febrero y ha pedido el fin de la violencia para evitar daño a los civiles.
En un comunicado, el máximo órgano de Naciones Unidas destacó el miércoles la importancia de facilitar la distribución de ayuda humanitaria en el país, incluidas vacunas contra la covid-19, así como la protección de los trabajadores humanitarios y sanitarios.
Además, el consejo apoyó los esfuerzos de mediación de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que está trabajando para enviar un enviado especial a Birmania para iniciar un diálogo entre todas las partes y promover el fin de la violencia.
Varias ONG birmanas como Progressive Voice y Chin Human Rights Organization han criticado el comunicado del consejo y han pedido acciones concretas, como un embargo de armas a Birmania, para frenar la violencia.
En las últimas semanas se registra una escalada de violencia en el nororiental estado Chin a raíz de los combates entre los militares y la milicia Fuerza de Defensa Chinland, formada después del golpe militar que derrocó al Gobierno de Aung San Suu Kyi.
El secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios y Coordinador de Emergencia de la ONU, Martin Griffiths, indicó esta semana que más de 37.000 personas, incluidos mujeres y niños, han sido desplazadas y más de 160 edificios han sido incendiados en Chin.
La ONU estima que hay más de 3 millones de personas que necesitan ayuda en Birmania y más de 223.000 han sido desplazadas en distintos puntos del país debido a la violencia desde el levantamiento liderado por el general Min Aung Hlaing.
Varias ONG han acusado a la junta militar de bloquear y hasta destruir ayuda humanitaria dirigida a los desplazados, así como de atacar objetivos civiles.
En los nueve meses transcurridos desde el golpe, la represión de las fuerzas de seguridad ha causado 1.252 muertos, según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos de Birmania, que cifra en 10.000 los detenidos desde febrero.
El Ejército justifica el golpe de Estado por un presunto fraude masivo durante las elecciones generales del pasado noviembre, cuyo resultado ha sido anulado y en las que arrasó el partido de Suu Kyi, como ya hizo en 2015, con el aval de observadores internacional. EFE
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