El nuevo gobierno libanés se compondrá de 20 ministros, 5 de ellos mujeres
Beirut, 21 ene (EFE).- El presidente del Líbano, Michel Aoun, y el primer ministro designado, Hasan Diab, firmaron este martes el decreto para la formación de un nuevo Gobierno en el país tras meses de protestas en las calles, que incluye a veinte ministros tecnócratas, cinco de ellos mujeres.
Después de que en diciembre se le encargara a Diab la formación de un nuevo ejecutivo ante la dimisión de Saad Hariri en octubre y tras días de manifestaciones especialmente violentas en el país, ambos líderes rubricaron el documento que da vida al esperado nuevo Gobierno libanés, informó la Presidencia en su cuenta de Twitter.
El secretario general del Consejo de Ministros, Mahmoud Makeya, leyó el decreto desde el Palacio Presidencial y proclamó el nombramiento de Zeina Akar, fundadora de la ONG Asociación de Desarrollo Social y Cultura, y jefa de una consultora con sede en Beirut, como viceprimera ministra y titular de Defensa.
Akar será la primer ministra de Defensa en la historia del Líbano.
El ministro de Exteriores será el diplomático Nassif Hetti, quien, además de embajador libanés, ha sido jefe de las misiones de la Liga Árabe en Francia e Italia y observador permanente ante la Unesco y la ONU en esos países europeos, respectivamente.
La cartera de Interior, por su parte, estará dirigida por el exgeneral Mahamed Fahmy; la de Finanzas, por el banquero y economista Ghazi Wazni, y la de Economía por Raoul Naemeh, licenciado en Ingeniería y quien ha formado parte del consejo directivo de varios bancos dentro y fuera del Líbano.
Además de Akar, también habrá mujeres al frente los departamentos de Justicia, Trabajo, Inmigración e Información.
La Presidencia ha anunciado que la primera reunión del Gabinete de Ministros tendrá lugar mañana mismo a las 11.00, hora local (9.00 GMT), una noticia que llegó mientras comenzaron a intensificarse las protestas, tan pronto como se dieron a conocer los nombres de los nuevos ministros.
Diab, que fue apoyado por el grupo chií libanés Hizbulá, insistió desde que se encargó la tarea en que buscaba que el próximo gabinete fuese tecnócrata, una decisión que no gustó a muchos de los líderes políticos, como al presidente Aoun.
En las calles, los manifestantes han estado pidiendo un gobierno de tecnócratas ya que los cargos en el Líbano son asignados por pertenencia religiosa en un país en el que hay 18 comunidades diferentes.
Todo ello se produce tras meses de protestas, que estallaron cuando el anterior Gobierno anunció un nuevo impuesto para intentar aumentar los ingresos del Estado, cuya deuda representa en torno al 150 % del PIB del país.
Además, la escasez de divisas en la economía fuertemente dolarizada había afectado a varios sectores en las semanas anteriores al estallido del movimiento popular, que clama contra la corrupción y la mala gestión de la clase dirigente. EFE