El papa urge a los países ricos a liderar la lucha contra el cambio climático

Glasgow (R.Unido), 2 nov (EFE).- El papa Francisco llamó hoy al mundo a combatir 'coordinadamente' la lucha contra la crisis medioambiental y animó a los países más ricos a liderarla y saldar 'la deuda ecológica' con los más pobres, en un mensaje a la Cumbre de Naciones Unidas para el Cambio Climático en Glasgow (COP26).

'Lamentablemente debemos constatar amargamente que estamos lejos de alcanzar los objetivos deseados para combatir el cambio climático y debemos decirlo honestamente: ¡No podemos permitírnoslo!', urgió en un mensaje leído por su secretario de Estado, Pietro Parolin.

Francisco, particularmente sensible a esta cuestión, avisó de que esta batalla implica 'un cambio de época' para el que se requiere el compromiso de 'todos', especialmente de los países más ricos, y pidió saldar 'la deuda ecológica' contraída con los más pobres.

A su juicio, los países más prósperos e industrializados 'deben asumir un rol de guía en el ámbito de la finanza climática, la descarbonización del sistema económico y de la vida de las personas, de la promoción de la economía circular y apoyar a los países más vulnerables' para que se adapten a este escenario.

Porque ello, avisó, supondrá 'una verdadera conversión, individual pero también comunitaria', hacia un modelo de desarrollo 'más integral e integrador'.

Francisco, que dedicó a esta cuestión su segunda encíclica, la 'Laudato Sì' (2015), sostuvo que en esta tarea se debe otorgar 'un cuidado particular' a las poblaciones más vulnerables con las que con el tiempo 'se ha generado una deuda ecológica'.

Esta se debe a 'los desequilibrios comerciales' entre ricos y pobres y ha implicado consecuencias en el ámbito medioambiental a causa del uso desproporcionado de sus recursos naturales de un mismo país o por parte de terceros. 'No podemos negarlo', apostilló.

Y junto a la deuda ecológica, el pontífice latinoamericano también abordó la cuestión de la deuda externa, contraída por los Estados con entidades extranjeras, 'cuya presión obstaculiza a menudo el desarrollo de los pueblos'.

'La pospandemia puede y debe empezar teniendo en cuenta todos estos aspectos, vinculados también al inicio de atentos procedimientos negociados de condono de la deuda externa asociada a una estructuración económica más sostenible y justa, dirigida a afrontar la emergencia climática', propuso.

'Es necesario que los países desarrollados contribuyan a resolver la deuda ecológica limitando de forma importante el consumo de energía no renovable y aportando recursos a los países más necesitados para promover políticas y programas de desarrollo sostenible', dijo Francisco, parafraseando su encíclica.

Porque la herida provocada por la crisis medioambiental, junto a la pandemia del coronavirus, 'son comparables a las de un conflicto global'.

'Así, como al final de la Segunda Guerra Mundial, es necesario que toda la comunidad internacional ponga como prioridad la adopción de acciones colegiadas, solidarias y de largo plazo', apuntó.

Por último reivindicó que 'no hay tiempo que esperar' porque la crisis climática ya causa sufrimiento entre la población, con mención especial a los niños, y adelantó que 'en el breve futuro los migrantes ambientales serán más que los que huyen de conflictos'.

'Hay que actuar con urgencia, valentía y responsabilidad', emplazó el papa, que reconoció que le habría gustado acudir en persona a Glasgow pero 'no ha sido posible'. EFE

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