El presidente de Armenia llama a evitar la confrontación política
Tiflis, 1 mar (EFE).- El presidente de Armenia, Armén Sarkisián, llamó hoy a las fuerzas políticas enfrentadas en esta nación caucásica a evitar una confrontación política que conduzca a inestabilidad e intolerancia, en medio de un incremento de las tensiones entre el Gobierno y la oposición.
'La lucha política no debe salir del campo de la legalidad, no debe conducir a conmociones o inestabilidad, las contradicciones no deben trascender a intolerancia, a una atmósfera de odio mutuo y mucho menos, a la confrontación y la división', señaló en un comunicado publicado por la Presidencia.
Las tensiones desatadas en el país tras la firma del acuerdo de paz entre Ereván y Bakú bajo la tutela rusa, a consecuencia del cual Armenia perdió gran parte de los territorios de Nagorno Karabaj, se incrementaron la semana pasada después de que el primer ministro, Nikol Pashinián, entrara en conflicto con las Fuerzas armadas.
Pashinián pidió la dimisión del jefe del Estado Mayor del Ejército armenio, Onik Gasparián, pero el mandatario armenio desestimó esta solicitud, tras lo cual el jefe del Gobierno insistió en cesar al alto jefe militar, todo ello en medio de multitudinarias protestas pacíficas que no cesan desde hace cuatro días.
Sarkisián insistió en su llamada a 'la tolerancia y la solidaridad' entre armenios, y recalcó que está dispuesto a llevar a todas las fuerzas políticas al diálogo 'para suavizar las contradicciones y buscar soluciones mutuamente aceptables'.
Además, la Presidencia defendió la decisión del mandatario de desestimar la solicitud de Pashinián de cesar a Gasparián, y señaló que éste cumple sus funciones 'en el marco de la Constitución'.
'Toma sus decisiones partiendo de los intereses de la nación. El presidente de Armenia no es ni blanco, ni negro, y cualquier especulación es inadmisible'.
Para este lunes está previsto la celebración simultánea de tres protestas en Ereván, la capital armenia: una organizada por Pashinián, otra convocada por la oposición que exige su renuncia, y otra, del Congreso Nacional Armenio, en honor a los caídos en la guerra del Karabaj.
En medio de las manifestaciones incesantes, un grupo de manifestantes ingresó a la fuerza en una de las sedes del Gobierno, y tras gritar varias consignas, abandonó el local.
Pashinián, por su parte, se reunió con el Consejo de Seguridad con el fin de recabar apoyo en su intento de cesar al jefe del Estado Mayor.
El conflicto entre el jefe del Gobierno armenio y los militares, que hasta ahora apoyaban al primer ministro, estalló después de que éste criticara abiertamente las supuestas deficiencias de los misiles de fabricación rusa Iskander durante la guerra.
Este lunes la portavoz del primer ministro, Mané Gevorguián, comentó a la agencia Armenpress que Pashinián fue 'mal informado' sobre el funcionamiento de estos misiles, y aseguró que 'el armamento ruso se encuentra entre los mejores del mundo'. EFE