El presidente del Parlamento tunecino denuncia una campaña de diabolización

Túnez, 20 oct (EFE).- El presidente del ahora suspendido Parlamento tunecino, Rached Ghannouchi, denunció hoy una campaña de 'diabolización' contra la institución legislativa e instó al jefe de Estado, Kais Said, a anular las decisiones 'inconstitucionales' que le llevaron el pasado 15 de julio a congelar la Asamblea, cesar al primer ministro y arrogarse plenos poderes.

'La campaña sistemática de diabolización es un golpe contra los valores de la República, un insulto al prestigio del Estado y un ataque directo contra la constitución que separa los poderes', afirmó el responsable en un comunicado de prensa publicado en sus redes sociales.

El histórico líder del partido islamista Ennahda, principal fuerza parlamentaria, recordó además que el artículo 80 de la constitución de 2014- del que el presidente dice hacer uso- recoge que el hemiciclo debe permanecer en sesión continua durante todo el periodo de Estado de excepción y, por lo tanto, no puede ser suspendido.

Asimismo llamó a los 217 miembros a defender su derecho al trabajo 'por todos los medios legales' y lamentó las 'graves repercusiones sociales y humanitarias' que ha provocado la supresión de sus sueldos tras el decreto presidencial publicado un mes antes.

Esta estrategia, subrayó, busca desacreditar a los diputados al tiempo que se llevan a cabo juicios 'injustos' ante tribunales militares y civiles así como acciones de intimidación contra sus familias.

'El Parlamento debe retomar su papel legislativo porque no existe una democracia sin un parlamento libre', insistió Ghannouchi.

En declaraciones a la agencia estatal TAP, el secretario general de la Asamblea, Adel Hanchi, explicó hoy que más de un centenar de diputados no perciben ningún salario ya que se encuentran en un limbo legal que no les permite retomar sus puestos de trabajo o cobrar sus pensiones de jubilación.

Por su parte, el alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, señaló este martes la 'situación preocupante' en Túnez y defendió la necesidad de un calendario 'claro' para volver al marco constitucional, la separación de poderes, el respeto del Estado derecho y la democracia parlamentaria.

Los últimos comicios de octubre de 2019 dieron como resultado una cámara fragmentada en una decena de partidos y una veintena de independientes que se convirtió en escenario de innumerables altercados; incapaz de sacar adelante las reformas políticas y sociales necesarias para el país.

Este continuo bloqueo del poder legislativo representaba, según el dignatario, una 'amenaza' para la unidad nacional que le obligó a decretar el Estado de excepción con el fin de 'salvar la paz social'.

Una iniciativa que ha sido calificada por la mayoría de partidos políticos como 'golpe de Estado', mientras otros consideran que se trata de una 'rectificación' de la revolución de 2011 que puso fin a las dos décadas del régimen autócrata de Zine El Abidine Ben Ali. EFE

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