El primer ministro de Somalia desafía al presidente por suspender sus poderes
Mogadiscio, 17 sep (EFE).- El primer ministro de Somalia, Mohamed Hussein Roble, rechazó este viernes la decisión del presidente del país, Mohamed Abdullahi Mohamed Farmaajo, de suspender sus poderes para designar o despedir a funcionarios públicos, tras varios desacuerdos entre ambos que han provocado una crisis política.
'La carta emitida por el presidente titulada 'Suspensión de los poderes del primer ministro que promueve las elecciones' viola claramente la Constitución Provisional', afirmó Roble en un comunicado emitido por su oficina.
Según el primer ministro, el pronunciamiento de Farmaajo 'malinterpreta falsamente' los artículos 87 y 90 de la Constitución, que no mencionan ninguna injerencia del presidente en los poderes constitucionales del Primer Ministro y su Gobierno'.
Farmaajo consideró este jueves que Roble no ha respetado la Constitución ni el mandato que él mismo asignó al primer ministro a finales de abril pasado para que se hiciera cargo de la preparación de las elecciones y asegurara un contexto pacífico y seguro.
Según un comunicado publicado por Villa Somalia (residencia presidencial), el jefe del Estado acusó al primer ministro de haber tomado 'decisiones apresuradas' y no trabajar conjuntamente con él.
Ante esa disputa, los presidentes de los cinco estados federales de Somalia instaron hoy a los dos líderes a resolver sus diferencias mediante el diálogo para no trastocar la celebración de elecciones.
La decisión de Farmaajo se produjo tras una escalada de la tensión con el primer ministro relacionada con la investigación del asesinato de Ikran Tahlil, una trabajadora de la Agencia Nacional de Inteligencia y Seguridad de Somalia (NISA).
La NISA atribuyó inicialmente la muerte de Tahlil al grupo yihadista Al Shabab, afiliado a Al Qaeda desde 2012, pero los islamistas negaron la acusación.
Frente a la resistencia a investigar el crimen del jefe de la agencia de espionaje, Fahad Yasin -cercano a Farmaajo-, Roble lo despidió la semana pasada y nombró a otro responsable, una decisión cuestionada por el presidente, que reaccionó designando a Yasin como asesor de seguridad del Gobierno.
DUDAS SOBRE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES
Este país del Cuerno de África tenía previsto celebrar elecciones presidenciales el próximo 10 de octubre después de establecerse un calendario electoral a finales de junio, tras varias demoras por desacuerdos políticos que llegaron a provocar violencia este año.
Sin embargo, una serie de retrasos en las elecciones parlamentarias (los legisladores tienen que elegir al presidente) parecen indicar que será muy difícil desarrollar los comicios presidenciales el 10 de octubre.
El mandato de Farmaajo venció el pasado 8 de febrero y el día 12 de ese mes la Cámara Baja del Parlamento votó a favor de prorrogarlo dos años, decisión que rechazó el Senado al considerarla inconstitucional por carecer de la aprobación de ambas Cámaras.
La situación provocó una convulsa crisis política y el 25 de abril estallaron en Mogadiscio tiroteos en un choque entre facciones opuestas del Ejército -a favor y en contra de la extensión del mandato-, que dejaron al menos 13 muertos y 22 heridos, la mayoría militares, según confirmaron a Efe fuentes médicas.
El pasado 28 de abril, Farmaajo cedió a la presión de la oposición y la comunidad internacional, anunció que rechazaba prorrogar su mandato y el 1 de mayo pidió a los legisladores revertir la ley que él mismo había firmado.
Ese mismo día, el presidente también solicitó que se retomara el acuerdo del 17 de septiembre de 2020 que trazó una hoja de ruta para la celebración de los comicios y anunció que sería el primer ministro quien dirigiría la implementación de las elecciones.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin Gobierno efectivo y en manos de señores de la guerra y milicias islamistas, como Al Shabab, que controla áreas rurales del centro y sur del territorio nacional. EFE
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