Ennahda pide al presidente que abandone el obstrucionismo y apoye el diálogo

Túnez, 27 abr (EFE).- El partido conservador de tendencia islamista Ennahda, primera fuerza en el Parlamento de Túnez y pilar fundamental del Gobierno, pidió al presidente de la República, Kaïs Said, que priorice la economía y la salud y evite cualquier estrategia absolutista que lleve a la división de los tunecinos y socave los éxitos logrados a través de la Revolución de 2011.

En un duro comunicado difundido anoche al termino de la reunión del Consejo de Shura, principal órgano rector de la formación, Ennahda instó a Said a abandonar su actitud obstrucionista, a desbloquear la remodelación del Gobierno y a embarcarse en un diálogo nacional que permita sacar al país de la severa crisis política, económica, sanitaria y social que padece.

'La no validación de la restructuración del Gabinete ha asestado un duro golpe a la acción del Gobierno y perjudicado al Estado y al buen funcionamiento de las instituciones', advirtió el partido, que lidera el presidente del Parlamento, Rachid Ghannouchi.

Al hilo de este argumento, la formación recordó al mandatario que la crisis 'demanda un Gobierno fuerte 'que redoble sus esfuerzos para hacer frente a la pandemia y reducir sus consecuencias económicas y sociales para los grupos más pobres'.

Túnez, con apenas once millones de habitantes, tiene el segundo mayor índice de mortalidad por la covid-19 de África, con cerca de 290.000 contagiados y más de 10.000 fallecidos desde que comenzara a contabilizarse la pandemia.

La incidencia del virus y las medidas restrictivas adoptadas para tratar de contenerlo han golpeado fuertemente a la población en un país donde la mayoría trabaja en la función pública por sueldos bajos o en la hostelería y el sector servicios, en estado crítico por el desplome del turismo.

Además, miles de familias viven con lo que ganan al día en la economía sumergida, golpeada igualmente por las restricciones.

PUGNA POLÍTICA

A la grave situación económica se añade el pulso que mantienen el Gobierno, el líder del Parlamento y el presidente de la República desde que éste último decidiera en febrero pasado no aceptar la remodelación del Gabinete.

Desde entonces, el mandatario, un hombre sin partido que alcanzó la presidencia por sorpresa en 2019 a través de una estrategia populista, se agarra a una interpretación propia de la Constitución para justificar sus acciones.

A principios de mes llegó incluso a declarar que a su entender la Constitución no solo le otorgaba el liderazgo de las Fuerzas Armadas, si no de todos los cuerpos de Seguridad del Estado, dependientes del Ministerio de Interior, palabras que desataron la alarmas entre en los partidos y le costaron denuncias de 'tendencia al absolutismo'.

En este contexto, el Consejo de Shura volvió a recordar su oposición a cualquier iniciativa que pueda socavar los logros de la revolución como la democracia y la libertad de expresión ya que 'cualquier retorno al poder individual es rechazado por el pueblo tunecino'.

LLAMAMIENTOS CONTRA GHANNOUCHI

El comunicado de Ennahda fue rebatido esta mañana por la plataforma opositora Corriente Popular, que pidió igualmente una estrategia de diálogo pero subrayó que solo el arrinconamiento de los islamistas puede sacar al país de la crisis.

'Ennahda es la mayor amenaza para el país y sus intereses estratégicos', afirmó su representante, Zouheir Hamdi, quien pidió el cese del Gobierno, la disolución del Parlamento y nuevas elecciones a través de una reforma constitucional y de la ley electoral

'El plan debe afrontar los asuntos principales, como la deuda, una nueva ley para el banco central, la relación con el Fondo Monetario Internacional, el déficit comercial, el contrabando y la evasión de impuestos', concluyó. EFE

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