Etiopía: Tregua en Tigray es un 'silencio' para que reflexionen los rebeldes

Adís Abeba, 5 jul (EFE).- El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, afirmó hoy que el alto el fuego unilateral declarado hace una semana por el Gobierno central en la región norteña de Tigray, inmersa en una guerra desde noviembre pasado, es un 'momento de silencio' para que reflexionen los rebeldes tigriñas.

En una comparecencia ante la Cámara de Representantes del Pueblo (Cámara baja del Parlamento), Abiy abordó la tregua y el repliegue del Ejercito federal en numerosos puntos de la región, ocupados ahora por fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), partido en el poder hasta su derrocamiento en noviembre.

'El proceso de retirada del Ejército tomó más de un mes, pero no quisimos que se divulgara por disciplina militar', aseguró el jefe del Gobierno, al sugerir que el alto el fuego se planeó antes de su anuncio el pasado lunes y no supone un triunfo de los rebeldes.

'Hemos movilizado nuestras fuerzas porque la situación no es tan amenazante como antes y hemos querido dar un momento de silencio para que piensen las FDT (Fuerzas de Defensa de Tigray) y el pueblo de Tigray', aseveró Abiy.

En su alocución, el primer ministro etíope señaló también que hay 'fuerzas externas' que persiguen alargar la contienda bélica en Tigray, si bien no apuntó a nadie en concreto.

'En mi opinión -argumentó-, los interesados en ver la conclusión del conflicto en la región de Tigray son muy pocos. Parece que hay intereses que buscan ver el debilitamiento del Estado etíope a través de un conflicto prolongado'.

'No es difícil continuar la guerra, es bastante difícil avanzar hacia el desarrollo', subrayó, al precisar que la retirada militar en Tigray responde a la necesidad de centrarse en otras prioridades nacionales, como la lucha contra la covid-19.

Sin embargo, Abiy no se pronunció sobre las condiciones que exigió este domingo el FPLT para aceptar el alto el fuego.

'Aceptamos el alto el fuego en principio. Sin embargo, antes de formalizar un alto el fuego, los siguientes problemas espinosos deben ser resueltos', indicó el FPLT, que mencionó, entre esos escollos, la retirada de las 'fuerzas invasoras' (las de la vecina región de Amhara y las de Eritrea, favorables al Gobierno central).

La guerra en Tigray comenzó cuando el Gobierno federal lanzó una ofensiva el pasado 4 de noviembre contra el FPLT, tras una escalada de tensiones y en represalia por una agresión previa de fuerzas tigriñas a una base del Ejército federal.

Hace una semana, el Ejecutivo central etíope declaró un 'alto el fuego unilateral humanitario' en la región norteña, después de que la administración interina regional -designada por el propio Gobierno federal- solicitara un cese de las hostilidades.

Pero aunque el Ejército etíope se retiró de varias ciudades que fueron tomadas por el FPLT, las fuerzas Amhara, que han anexionado de facto el oeste de la región norteña, siguen sin moverse.

Desde el inicio del conflicto, miles de personas han muerto, cerca de dos millones se han visto desplazadas internamente en la región y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.

El pasado viernes, la ONU alertó del deterioro 'dramático' de la situación humanitaria en la región, ya que hay unas 400.000 personas en condiciones de hambruna y otros 1,8 millones al borde de ella. EFE

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