Exjefe policial catalán defiende su actuación en el proceso independentista

Madrid, 20 ene (EFE).- El exjefe de la Policía regional de Cataluña Josep Lluis Trapero defendió este lunes su actuación y la de quienes estaban bajo su mando durante la celebración del referéndum ilegal de 'autodeterminación' organizado por las autoridades independentistas catalanas el 1 de octubre de 2017.

Trapero, a quien la Fiscalía española acusa de rebelión por esos hechos, compareció hoy ante un tribunal de la Audiencia Nacional , en la primera sesión del juicio en el que se debe determinar sus responsabilidades penales y las de quien era entonces su jefe político, Pere Soler, acusado también de rebelión, entre otros encausados.

Por este mismo proceso independentista inconstitucional, el Tribunal Supremo (TS) español condenó en octubre pasado a nueve líderes separatistas catalanes a penas de entre nueve y trece años de prisión e inhabilitación por sedición y malversación de fondos públicos, según los casos, como el exvicepresidente catalán Oriol Junqueras.

La Fiscalía acusa a Trapero, Soler y el exviceconsejero catalán de Interior César Puig de un delito de rebelión (más grave que la sedición) y pide once años de cárcel para cada uno.

El exresponsable de la Policía regional catalana aseguró durante la sesión de hoy del juicio que mostró en varias ocasiones a sus jefes políticos su 'incomodidad' por la actitud del Gobierno autonómico catalán, presidido entonces por Carles Puigdemont, fugado de la Justicia española y residente ahora en Bruselas, sobre la celebración del referéndum ilegal independentista.

A pesar de eso, 'hicimos lo que se nos ordenó en todo momento', insistió Trapero, quien subrayó que los policías a su cargo llevaron a cabo todas las actuaciones que pudieron para 'impedir o paralizar' la consulta ilegal, especialmente lo ordenado por la Justicia.

La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña solicitó a los cuerpos de seguridad españoles, entre ellos a los Mossos D'esquadra (Policía autonómica catalana) que incautasen el material relacionado con el referéndum y que evitaran su celebración sin que para ello se utilizara la fuerza.

La juez española Carmen Lamela, que ordenó el procesamiento de los acusados, imputó a Trapero, Puig y Soler un delito de organización criminal y otro de sedición por la 'total inactividad' de los Mossos d'Esquadra para impedir la celebración del referéndum, como había ordenado la Justicia.

Por su parte, la Fiscalía relata cómo, entre septiembre y octubre de 2017, los acusados 'constituyeron una pieza clave para, dentro del ámbito de sus respectivas competencias, impedir o dificultar gravemente el cumplimiento de las órdenes emanadas por los Tribunales de Justicia con la finalidad de llevar a cabo el plan secesionista', contrario a la Constitución española.

Según el Ministerio Fiscal, fue relevante especialmente el papel de la Policía catalana, 'imprescindible para proteger las acciones dirigidas a la celebración del referéndum'.

Sus agentes se dedicaron a funciones 'impropias' de un cuerpo policial como fueron los 'seguimientos' a otras fuerzas de seguridad (Policía y Guardia Civil españolas) aquellos días, 'entorpecer su labor y, en algunos casos, incluso oponerse físicamente'.

Trapero fue testigo en el juicio de los nueve líderes independentistas condenados por el TS. Aseguró entonces que se ofreció a detener a Puigdemont y todo su gobierno si seguían adelante con la independencia unilateral y los instó, según su versión, a cumplir la legalidad española porque la policía catalana no rompería con la Constitución

En la sesión de hoy, Trapero calificó la declaración unilateral de independencia que las autoridades regionales catalanas hicieron efectiva tras el referéndum como 'una barbaridad más de las muchas que se estaban haciendo' y admitió que confiaba en que fuera anulada por la Justicia e imputados sus responsables. EFE

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