Facción rebelde sudanesa se retira de negociaciones con el Gobierno en Yuba

Yuba, 16 oct (EFE).- El Movimiento de Liberación Popular de Sudán-Sector Norte (MPLS-N), una de las principales facciones rebeles del país, se retiró hoy de las negociaciones con el Gobierno que se están celebrando en Sudán del Sur, tras acusar a las fuerzas gubernamentales de haber atacado a sus hombres en zonas bajo su control.

'Nosotros no entraremos en negociaciones con el Gobierno antes de que declare un alto el fuego global, libere a todos los ciudadanos detenidos y se retire inmediatamente de todas las posiciones', declaró a la prensa en Yuba el jefe de la delegación del movimiento rebelde, Amar Amon.

En un comunicado, Amon denunció que ayer las Fuerzas de Apoyo Rápido, cuerpo especial que pertenece al Ejército sudanés, detuvieron a 16 personas en la zona de Jur Warl, en el sur de Sudán.

Un miembro de la delegación gubernamental, Mohamed Abdalá al Taishi, negó en declaraciones a Efe las acusaciones de los rebeldes, asegurando que los incidentes se deben a disputas entre individuos y que el Gobierno investigará lo sucedido.

'Hemos acatado el cese de hostilidades y lo que ocurrió es un problema entre grupos de habitantes', aseveró Al Taishi.

Por su parte, el jefe del Comité de Mediación, Tut Galuak, destacó que esos incidentes no van a hacer que al proceso de negociaciones impulsado por el Gobierno sursudanés se suspenda.

'Estas infracciones son individuales y no detienen el proceso de negociaciones, que continuará en el marco del compromiso de lograr la paz global entre las dos partes', aseguró Galuak a la prensa.

El pasado septiembre, el Gobierno transitorio sudanés y representantes de los grupos armados firmaron en Yuba un documento de principios por el que se comprometieron a iniciar un diálogo de paz el 14 de octubre.

En el proceso participa el MPLS-N y el Frente Revolucionario, que engloba a varios grupos armados.

El Gobierno transitorio busca solucionar de esta forma el histórico conflicto en las regiones de Darfur, Kordofán del Sur y Nilo Azul después del derrocamiento del presidente sudanés, Omar al Bashir, el pasado abril.

El Ejército sudanés, que depuso al dictador, llegó a un acuerdo con los grupos civiles y partidos opositores, pero los grupos rebeldes no se sumaron a ese pacto porque consideraron que no tenía en cuenta sus reivindicaciones.

El presidente del Consejo Soberano -máximo órgano de gobierno del periodo transitorio-, Abdelfatah al Burhan, emitió hoy un decreto para extender el alto el fuego del Ejército sudanés con los movimientos rebeldes, que está en vigor desde antes de que Al Bashir fuera apartado del poder y que las nuevas autoridades han mantenido. EFE

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