Filipinas anula formalmente acuerdo militar de visita de tropas con EEUU
Manila, 11 feb (EFE).- El Gobierno de Filipinas anuló hoy formalmente el acuerdo militar de visita de tropas (VFA, en inglés) con EEUU, en represalia por la cancelación del visado al senador Ronald Dela Rosa, aliado político del presidente Rodrigo Duterte.
El Secretario de Exteriores, Teodore Locsin, anunció hoy en su cuenta de Twitter que el número dos de la embajada estadounidense en Manila recibió la notificación formal para anular ese tratado firmado en 1998.
'Como una cortesía diplomática no habrá más anuncios al respecto', agregó Locsin sobre la cancelación del acuerdo, que será efectiva 180 días después de la notificación oficial a EEUU.
El acuerdo anulado, que entró en vigor en 1999, proporcionaba la cobertura legal para que las tropas estadounidenses entren en Filipinas para maniobras conjuntas, aunque se mantienen otros tratados en materia de seguridad de mayor calado, como el Acuerdo de Defensa Mutua que data de 1951.
A pesar de la postura crítica de Duterte con respecto a EEUU, los lazos en materia de defensa entre los dos países se han mantenido sólidos y las maniobras militares conjuntas se han incrementado en los últimos años, así como la cooperación en materia de contraterrorismo.
De hecho, tanto los ministros de Defensa y Exteriores, como altos rangos militares de Filipinas, han advertido del riesgo de suspender la cooperación en materia de seguridad con EEUU, su mayor y más antiguo aliado militar.
El mandatario ya amenazó el pasado 24 de enero con suspender este acuerdo tras conocerse que EEUU había revocado la visa de diez años del senador Dela Rosa, jefe de la policía entre julio de 2016 y abril de 2018 y considerado el cerebro de la guerra contra las drogas.
El presidente dio un plazo de un mes a EEUU para 'corregir ese error' o cancelaría el VFA, decisión que se hizo efectiva hoy.
Dela Rosa ha sido acusado por varias organizaciones de perpetrar violaciones de derechos humanos por los abusos de esa campaña cuando dirigía la Policía Nacional, designado por Duterte.
El Senado de EEUU aprobó el 9 de enero una resolución en la que pide sanciones para los funcionarios filipinos implicados en violaciones de derechos humanos como la detención 'arbitraria' de la senadora Leila de Lima -una de las mayores críticas de Duterte, a punto de cumplir tres años en prisión sin juicio-, o los abusos en la guerra contra las drogas.
Sin embargo, EEUU no ha hecho pública la lista de castigados -la revocación de la visa de Dela Rosa la anunció él mismo- y en Filipinas se especula con la posibilidad de que las sanciones puedan alcanzar al propio mandatario o su círculo más cercano. EFE