Filipinas anula la suspensión del acuerdo de visita de tropas con EE.UU.

Manila, 3 jun (EFE).- Filipinas anunció este miércoles que anula la suspensión del acuerdo militar de visita de tropas con Estados Unidos (VFA, en inglés), polémica decisión tomada el pasado febrero por el presidente del país asiático, Rodrigo Duterte, en un momento de tensa relación con Washington.

'Esperamos continuar nuestra sólida asociación militar con EE.UU. para construir una defensa común hacia la estabilidad, la paz y el progreso económico en esta parte del mundo', señaló en rueda de prensa el ministro filipino de Exteriores, Teodore Locsin.

Por orden de Duterte, Locsin notificó a la embajada de Estados Unidos en Manila la decisión de Filipinas de mantener vigente el VFA, que brinda cobertura legal para que tropas estadounidenses realicen maniobras conjuntas en Filipinas y es uno de los pilares del Acuerdo de Defensa Mutua de 1951.

En la carta remitida a la embajada el 1 de junio, Filipinas esgrime que anula la suspensión del acuerdo 'a la luz de los recientes acontecimientos políticos y otros desarrollos en la región', aunque no los detalla.

'Nuestra larga alianza ha beneficiado a ambos países y esperamos continuar la estrecha cooperación en seguridad y defensa', señaló la embajada de EE.UU. en Manila en un comunicado en el que agradeció el cambio de opinión del gobierno filipino.

Duterte ha reculado en esta decisión después de que el gobierno de Donald Trump anunciara en mayo la venta a Filipinas de armamento militar -seis helicópteros de combate, misiles y munición- por valor de 2.000 millones de dólares.

'En tiempos de incertidumbre global, creemos que las naciones solo serán más fuertes si trabajan juntas en abordar desafíos que nos confrontan a todos', indicó en un comunicado el ministro filipino de Defensa, Delfin Lorenzana.

A pesar de la postura crítica de Duterte con EE.UU., los lazos en defensa siguen sólidos, aumentaron las maniobras conjuntas y la cooperación en contraterrorismo, ya que Filipinas sufre la amenaza de insurgencias yihadistas y comunistas, además de una disputa territorial con China en el Mar de China Meridional.

Filipinas anuló formalmente ese acuerdo de 1998 el pasado 11 de febrero, medida que entraría en vigor a los seis meses, en represalia por la imposición de sanciones por parte del Gobierno de Washington a funcionarios filipinos implicados en violaciones de derechos humanos.

El detonante de esa decisión fue la retirada de la visa de diez años al senador Ronald Dela Rosa, uno de los principales aliados políticos del mandatario filipino, que fue jefe de la policía entre julio de 2016 y abril de 2018 y cerebro de la cruenta guerra contra las drogas lanzada por Duterte, muy criticada por organizaciones internacionales. EFE

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