Grecia se enfrenta a las ganas de salir en los primeros días de desescalada
Atenas, 7 may (EFE).- Las primeras noches de desescalada del confinamiento en Grecia albergaron varias reuniones al aire libre en distintos puntos del país, todavía ilegales según la estrategia gradual puesta en marcha por el Gobierno, que no permite reuniones de más de diez personas hasta el 1 de junio.
El caso más flagrante ocurrió en el suburbio ateniense de Ayía Paraskeví, donde la policía dispersó con gases lacrimógenos a unas cuatrocientas personas que hacían 'botellón' en la vía pública, sin respetar las medidas de distanciamiento social.
Para evitar que estas reuniones multitudinarias vuelvan a tener lugar, el Gobierno ha impuesto un toque de queda en algunas plazas, como la de Ayía Paraskeví, entre las 21.00 y las 06.00 horas.
También hubo aglomeraciones en otras ciudades, como Volos, con grupos de personas que acudieron a cafeterías para adquirir bebidas alcohólicas y cócteles para llevar, pero se los tomaron en la calle.
El viceministro de Protección Civil, Nikos Jardaliás, hizo referencia a ambos altercados, diciendo que se aplicarán fuertes multas a los negocios que vendan alcohol para llevar sin tener licencia y pongan música después de las 23.00, ya que las grandes reuniones 'todavía ponen en riesgo a la salud pública'.
'Esta imagen ofende brutalmente a todos los que siguen las normas, a todos los que luchan para evitar la propagación de esta enfermedad. También desafía a los restauradores, que están esperando que se levanten las medidas', resaltó Jardaliás.
Si la desescalada afectase a la curva de contagios, ésta podría poner en jaque todo lo logrado con la ejemplar cuarentena llevada a cabo durante seis semanas en Grecia, uno de los países menos castigados de Europa por el coronavirus.
Hacer vida social en el exterior, con terrazas, bares y restaurantes funcionando a pleno rendimiento, es un pilar del modo de vida griego. La fecha de reapertura del sector, prevista para el 1 de junio, no ha contentado en absoluto a los hosteleros, que acudieron ayer a manifestarse de manera silenciosa por todo el país.
Las movilizaciones, que tuvieron réplica en ciudades como Atenas, Patras, Salónica o Lamia, se hicieron sacando a las calles las sillas y taburetes de los bares, como protesta para exigir que se adelante el inicio de la actividad y se apliquen ventajas fiscales, como una reducción del IVA del 24 % al 6 %.
La necesidad de reactivar la economía, aún recuperándose tras años de crisis y recortes y muy dependiente del turismo y el sector servicios, ha llevado al Ejecutivo griego a considerar la posibilidad de adelantar la apertura de las terrazas.
'La salud pública tiene un valor principal', comentó el viceministro de Desarrollo, Nikos Papanathasis, a la cadena de televisión Mega TV. 'Tenemos que evaluar los pasos a seguir y, después del 11 de mayo, los expertos decidirán si podemos abrir antes', afirmó. EFE