Grupos de árabes protestan en norte de Israel para denunciar discriminación
Jerusalén, 5 feb (EFE).- Miles de árabes se manifestaron hoy en la ciudad de Um al Fahm y otros lugares del norte de Israel -donde esta comunidad tiene amplia presencia- para denunciar discriminación por parte del Estado y violencia policial, tras la muerte accidental esta semana de un joven en un tiroteo entre agentes y criminales.
Según la prensa local, más de un millar de personas se juntó ante la comisaría de Um Al Fahm -población de mayoría árabe-. Los manifestantes acusaron a la Policía de desatención e inacción ante el crimen y las disputas violentas que acechan a sus comunidades.
Se registraron también movilizaciones más pequeñas en otra docena de localidades del país, donde los manifestantes cortaron calles y carreteras y enarbolaron banderas negras, símbolo de las protestas.
Desde hace años, las comunidades árabes de Israel registran altos niveles de violencia. Sus habitantes son palestinos o descendientes de los que se quedaron tras la creación del país en 1948, y suponen en torno al 20% de la población e históricamente han denunciado ser tratados como ciudadanos de segunda.
Esta semana, la indignación creció en gran medida tras la muerte de Ahmad Hijazi, estudiante de enfermería de 22 años, que pereció el lunes por disparos al toparse con un intercambio de fuego entre policías y delincuentes en Tamra, urbe de mayoría árabe del norte.
Su fallecimiento desató profundo malestar entre un sector que alega estar desatendido y discriminado de manera endémica. Este martes, miles de peresonas asistieron a su funeral y hubo protestas en otras ciudades árabes que acabaron en choques con las fuerzas policiales.
Ante ello, la ONG israelí Adalah, que recientemente denunció 'represión sistemática' y un uso 'desproporcionado' de la fuerza contra los manifestantes, pidió hoy a la Policía 'que se abstenga de dispersar' a los congregados para no escalar más la tensión.
Las protestas se producen a seis semanas de los comicios israelíes del 23 de marzo, cuando el primer ministro, Benjamín Netanyahu, intenta seducir al votante árabe tras virar su estrategia, después de años de tener un discurso hostil contra esta comunidad.
El jefe de Gobierno presentó hace dos días un plan para acabar con la violencia en sus localidades, prometió requisar armas ilegales e inversiones para garantizar más protección y presencia policial. EFE