Grupos opositores denuncian 12 muertes en protestas prodemocracia en Esuatini
Johannesburgo, 21 oct (EFE).- Al menos 12 personas murieron esta semana a causa de la dura represión de las protestas prodemocracia que en los últimos días volvieron a tomar fuerza en Esuatini (la antigua Suazilandia) para reclamar reformas al régimen absoluto del rey Mswati III.
De acuerdo al grupo Swaziland Solidaity Network -crítico con el monarca suazi y con sede en la vecina Sudáfrica-, el balance de muertos alcanza ya la docena debido a la mano dura que las fuerzas de seguridad aplicaron contra los manifestantes, si bien las cifras no han sido confirmadas oficialmente por el hermético régimen suazi.
'Están matando a la gente, se la están llevando de sus casas y todo porque quieren democracia. Esuatini como monarquía absoluta está acabada, tiene que dar espacio a las voces diferentes y disidentes. (El rey) debe permitir que impere la ley y la democracia', dijo a Efe Themba Masango, secretario general de Swaziland Solidaity Network.
Las protestas, inicialmente impulsadas por los estudiantes, alcanzan ya a todo tipo de sectores, desde el personal sanitario y los trabajadores públicos hasta estudiantes y empleados del sector de los transportes.
El Gobierno ordenó el pasado fin de semana el cierre de las escuelas del país y el despliegue del ejército -medidas muy criticadas por los actores internacionales, incluidas las Naciones Unidas y las organizaciones de defensa de la infancia- en un intento de controlar a los estudiantes.
A esas medidas se sumó hoy el corte de algunos servicios de internet, como el acceso a la red social Facebook, según confirmaron varios proveedores telefónicos a la televisión pública sudafricana SABC.
Dada la creciente tensión, la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC) decidió hoy organizar el envío de una misión que visite esta semana el pequeño reino austral -con representantes de Sudáfrica, Namibia y Botsuana- y se entreviste con el rey Mswati III.
Esta nueva oleada de protestas recoge el testigo del estallido social que el país vivió entre junio y julio pasados y que se consideró el movimiento de oposición contra la última monarquía absoluta que queda en el continente africano más grave de la historia reciente.
Esuatini, que se encuentra bajo el mando de Mswati III desde 1986, tiene una población de 1,2 millones de personas, eminentemente rural y que en un 60 % vive con recursos por debajo de la línea de la pobreza, según datos del Banco Mundial.
La situación social contrasta con la lujosa vida de la que gozan Mswati III y su extensa familia. EFE
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