Hay un culpable por el asesinato de Hariri en Beirut: ¿Qué ocurre ahora?
Imane Rachidi
Leidschendam (Países Bajos), 20 ago (EFE).- El Tribunal Especial para el Líbano logró juzgar, en rebeldía, a un único responsable del atentado que se cobró la vida del ex primer ministro Rafic Hariri en 2005. Pero a falta de conocer su castigo, y de ser localizado con vida, el acusado tendría derecho a la repetición de todo el juicio.
El juez presidente de la Corte, David Re, necesitó seis horas, el pasado martes, para leer un resumen de la sentencia de 2.600 páginas que concluían con un solo acusado: Salim Ayyash, un libanés nacido en la aldea de Harouf en noviembre de 1963, vinculado al grupo chií libanés Hizbulá y que en 2005 lideró la célula que organizó el ataque terrorista.
Desde que en 2011 se hicieron públicas las acusaciones contra los sospechosos por el asesinato de Hariri, Ayyash desapareció, no volvió a dar señales de vida ni se puso en contacto con el Tribunal Especial para el Líbano (TEL) para defenderse, lo que borra toda esperanza de muchos libaneses de que pueda terminar entre rejas.
'Se suicidó', 'A ese lo habrán matado ya', 'Estará escondido en Irán o Siria', 'Nunca lo van a atrapar, nunca entrará en prisión', se escuchaba decir a algunos libaneses, hombres y mujeres, parados delante del TEL en Leidschendam, adonde acudieron desde Bélgica o Alemania y desde otras ciudades europeas solo para presenciar un día histórico: el esperado veredicto por el asesinato de Hariri.
De dar señales de vida, Ayyash tiene tres opciones a nivel judicial: aceptar la sentencia y cumplir el castigo que se le imponga, recurrir el fallo o pedir la repetición de todo el juicio, según confirma a Efe la portavoz del TEL, Wajed Ramadan.
El Tribunal, situado en la ciudad holandesa de Leidschendam, llevó a cabo un juicio en rebeldía contra cuatro personas, y a penas tenía pruebas que les implicaran en la conspiración y organización de ese ataque, hasta tal punto que tres de ellos fueron absueltos por falta de evidencias.
PREGUNTAS SIN RESOLVER
Fueron seis años de juicio, once desde que el TEL abriera sus puertas, y qionce años desde que el ataque terrorista en el corazón de Beirut arrebatara la vida a 22 personas, entre ellas el que fue uno de los políticos más populares del Líbano, y probablemente de la región. Por eso, la sentencia les ha sabido a poco a las víctimas, que siguen sin saber quién ordenó el ataque.
Las evidencias presentadas por los fiscales -más de 150.000 páginas de pruebas y casi 300 testigos- se basaron principalmente en registros telefónicos: una célula vinculada con Hizbulá siguió de cerca a Hariri durante los meses anteriores al atentado.
Los jueces no han obtenido ninguna prueba que vincule directamente a Siria -entonces militarmente presente en el Líbano, un hecho al que Hariri se había opuesto públicamente- o a la cúpula de Hizbulá, a pesar de la considerable influencia de ambas partes en el país árabe y el gran efecto que tuvo el asesinato de Hariri en el equilibrio de poder regional.
Tanto Damasco como Hizbulá negaron siempre su vinculación con el ataque, y el líder del grupo chií, Hasan Nasralá, ya ha dicho que no extraditará a los sospechosos ni reconoce al tribunal.
Hariri, musulmán suní que desempeñó un papel importante en la reconstrucción de Beirut después de la guerra civil (1975-1990), tenía estrechos vínculos con aliados árabes proccidentales y era visto como una amenaza para la influencia iraní y siria en el Líbano.
Esto motivó que muchos señalaran a esos dos países cuando estalló el camión con toneladas de explosivos en el centro de Beirut aquel 14 de febrero de 2005.
FASE DOS DEL PROCESO
Ahora que se ha dictado sentencia y confirmando la culpabilidad de Ayyash, se abre el proceso para estudiar la pena que se le impone. La Fiscalía tiene hasta el 1 de septiembre para presentar por escrito sus observaciones del fallo, mientras que el equipo de la defensa hará lo propio como máximo hasta el 15 del próximo mes, explica Ramadan.
Los jueces estudiarán entonces las observaciones, antes de determinar el veredicto y convocar una sesión en el TEL para hacer pública su decisión. En caso de que Ayyash tenga que cumplir una pena de prisión, el tribunal emitirá una orden de arresto internacional en su contra.
En este momento, cuando ya se conozca el fallo final, subraya la portavoz del TEL, es cuando la Fiscalía y la defensa tendrán derecho a recurrir si no están de acuerdo con la pena o con la sentencia en sí dictada el pasado martes.
¿Dónde cumpliría Ayyash la pena? De ser finalmente arrestado o de entregarse a la Justicia, el acusado sería trasladado al país que acceda acogerlo en una de sus prisiones, un tema que los Estados que apoyan este tribunal, y la propia ONU, tendrán que negociar llegado el momento.
LAS CUENTAS PENDIENTES DE AYYASH
El tribunal se basa en el derecho penal libanés y la mitad de sus jueces y personal son libaneses, mientras que el resto proceden de terceros países.
La misma división se aplica a la financiación del tribunal. Hasta ahora, oficialmente, el proceso ha costado ya más de 700 millones de euros, sin contar los gastos de este año, que podrían aumentar a casi 1.000 millones de euros el coste actual.
El mandato del TEL termina en febrero 2021, pero a esta corte aún le queda trabajo por hacer. Tiene un caso pendiente, un juicio que ni siquiera ha empezado, también contra Ayyash, involucrado en otros tres ataques terroristas, legalmente conectados al asesinato de Hariri y que se produjeron en la misma época.
Se trata del atentado contra el político y periodista libanés Marwan Hamade el 1 de octubre de 2004, que le dejó herido y se cobró la vida de su guardaespaldas; el atentado que mató al secretario general del Partido Comunista Libanés, George Hawi, el 21 de junio de 2005, y el ataque contra el convoy en el que viajaba el político libanés Elias Murr, el 12 de julio del mismo año.
Saad Hariri, ex primer ministro del Líbano e hijo de Rafic Hariri, acepta este primer resultado del TEL y promete 'no descansar hasta que (los acusados) no sean castigados'. Su petición a Nasralá: 'Quien tiene que hacer ahora sacrificios es Hizbulá, de cuyas filas queda claro que vino la red ejecutora' de uno de los atentados que más resuenan en la memoria de los libaneses. EFE