Indignación en Tailandia por la desaparición en Camboya de un disidente
Carlos Sardiña Galache
Bangkok, 20 jun (EFE).- La desaparición de un disidente tailandés exiliado en Camboya, con un secuestro violento a plena luz del día en las calles de Nom Pen, ha causado indignación en Tailandia y una oleada de críticas al Gobierno por su aparente indiferencia ante el caso.
Wachalearm Satsakit, de 37 años y huido a Camboya desde el golpe de Estado de 2014, fue visto por última vez el pasado 4 de junio, en imágenes de cámaras de seguridad que muestran a un grupo de hombres desconocidos armados empujándole a una caravana negra en el centro de Nom Pen mientras hablaba por teléfono con su hermana.
Las últimas palabras de Wachalearm que su hermana oyó antes de que desapareciera fueron las mismas que pronunció antes de morir el afroamericano George Floyd cuando un policía le presionaba el cuello en Mineápolis (EE.UU.) el pasado 25 de mayo: 'No puedo respirar'.
PROTESTAS EN REDES SOCIALES Y EN LAS CALLES
El incidente fue destapado en primer lugar por la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) y pronto las redes sociales tailandesas se llenaron de denuncias y la etiqueta #salvadaWachalearm se convirtió en tendencia en Twitter, mientras se convocaban pequeñas manifestaciones de protesta frente a la embajada de Camboya en Bangkok y otros puntos de la capital tailandesa.
Entretanto, tanto las autoridades tailandesas como las camboyanas trataban de ignorar el asunto hasta que el clamor se hizo demasiado fuerte.
'Es evidente que las crecientes presiones domésticas e internacionales han obligado a los gobiernos de Camboya y Tailandia a responder a la desaparición de Wachalearm. De negar tener conocimiento del incidente, e incluso tildar el informe de HRW de bulo, las autoridades camboyanas han iniciado una investigación', señala a Efe Sunai Phasuk, investigador de HRW para Tailandia.
'Mientras tanto, el Gobierno tailandés informó el miércoles al Parlamento de que la embajada en Nom Pen ha estado siguiendo el caso de cerca (...) y la Oficina del Fiscal General de Tailandia también anunció que se iniciará una investigación paralela en colaboración con la Policía tailandesa', añade Phasuk, que ha seguido de cerca el caso desde el principio.
OTROS DESPARECIDOS
El investigador de HRW señala el enorme contraste con otras desapariciones en similares circunstancias desde el golpe militar de 2014, cuando decenas de activistas políticos opositores a los militares se refugiaron en el extranjero, especialmente en países limítrofes como Laos y Camboya.
Al menos ocho activistas han desaparecido desde entonces en circunstancias que las oenegés califican de desapariciones forzadas y los cadáveres de dos de ellos se encontraron más tarde mutilados en un tramo del río Mekong entre Tailandia y Laos.
El Gobierno del primer ministro Prayut Chan-ocha, líder del golpe de 2014 y ganador de las elecciones el año pasado, ha negado cualquier relación con las desapariciones de disidentes en el extranjero.
CRÍTICAS A LA LEY DE LESA MAJESTAD
Wanchalearm, como muchos de los disidentes exiliados tailandeses, se había mostrado crítico con el Gobierno y con la monarquía antes de huir del país y su caso ha servido para volver a reactivar el debate sobre la ley de lesa majestad en Tailandia, una de las más duras del mundo, y muchos internautas han pedido su abolición en días recientes.
El artículo 112 del código penal castiga con un mínimo de tres años y un máximo de quince años de cárcel a quien infame, insulte o amenace al rey, la reina o el príncipe heredero y cualquier tailandés puede interponer una denuncia de lesa majestad, lo que a menudo ha convertido la ley en un arma arrojadiza.
OTRAS LEYES CONTRA LA DISIDENCIA
No obstante, el uso de la ley ha disminuido enormemente desde que el rey Vajiralongkorn accedió al trono en 2016, tras la muerte de su padre, el reverenciado Bhumibhol Aduljadej, a instancias del propio monarca, según el primer ministro Prayut.
'Podéis ver que en la actualidad no estamos empleando el artículo 112 en absoluto. ¿Sabéis por qué? Se debe a que el Rey fue lo bastante benevolente como para dar instrucciones de que no se usara', dijo Prayut en una rueda de prensa el pasado lunes, aunque los tailandeses críticos con la monarquía se enfrentan a otras leyes.
'En la práctica, aunque la ley de lesa majestad haya sido puesta en un hiato, las autoridades tailandesas simplemente han recurrido a otras figuras penales -incluida la sedición, los llamados 'delitos informáticos' empleados contra comentarios en la red y la organización criminal- para perseguir a quienes critican a la monarquía', señala Phasuk, de HRW, a Efe.
El mismo día en el que Prayut reveló que la ley de lesa majestad no se estaba usando a instancias del rey, también se quejó de que las violaciones de ley han aumentado en los tres últimos años y afirmó que existe un movimiento para socavar la monarquía.
'Se sintió un escalofrío cuando el viceprimer ministro, el general Prawit Wongsuwon, dijo que hay funcionarios investigando y 'una vez que tengamos la lista de nombres, los enjuiciaremos'', explica Phasuk. EFE
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