Investigan a tres dirigentes comunistas checos por disparos en la frontera

Praga, 27 nov (EFE).- La policía checa ha abierto una investigación a tres antiguos altos cargos del régimen comunista (1948-1989) para depurar responsabilidades sobre el asesinato de personas que intentaban cruzar las fronteras de la antigua Checoslovaquia hacia Occidente, informó hoy a Efe la Oficina para el Estudio de los Regímenes Totalitarios (USTR).

Los investigados son el ex secretario general del Partido Comunista Checoslovaco Milos Jakes, de 97 años, el ex primer ministro Lubomir Strougal, de 95 años, y el ex ministro de Interior Vratislav Vajnar, de 89 años.

Los tres son sospechosos de 'abuso de poder' en el ejercicio de su cargo en relación a los disparos contra personas que trataron de llegar a Alemania Occidental o a Austria, un delito que investigará la Oficina de Documentación e Investigación de los Delitos del Comunismo (UDV) dependiente de la policía checa.

'Esta nueva investigación es producto del esfuerzo y atención que pone la nueva generación de fiscales, que ha conseguido resolver el problema de la prescripción de delitos cometidos por la dictadura comunista', declaró a Efe Ondrej Matejka, subdirector del USTR.

'Es valioso que el fiscal haya encontrado la manera de mostrar la responsabilidad directa que tuvieron estos altos representantes comunistas en la muerte de personas durante el cruce de fronteras', añadió Matejka.

Según datos de la UDV, entre 1976 y 1989 nueve personas fueron abatidas en las fronteras y otras siete fueron heridas en el intento de salir del país centroeuropeo.

A fecha de hoy sólo ha habido un alto funcionario comunista condenado, a cuatro años de cárcel, por abuso de poder, aunque por otro delito.

El ex jefe de organización de los comunistas en Praga, Miroslav Stepan, fue hallado culpable de ordenar el uso de gases lacrimógenos y tanquetas de agua en enero de 1989, cuando una muchedumbre quiso rendir honores al estudiante Jan Palach.

Palach se inmoló a lo bonzo en 1969 en protesta por la invasión de los tanques soviéticos en el verano de 1968, y el aniversario de su muerte fue ocasión de encuentro, junto a su tumba, de muchos descontentos con el régimen pro soviético checoslovaco.

Si bien en el pasado se juzgaron casos de violencia a cargo de la guarda de fronteras, funcionarios de cárceles o agentes de la policía política comunista (Stb) 'casi siempre fueron archivados por falta de pruebas o, en el caso de los casos de los años 50, por haber prescrito', constató Matejka.

Ahora 'está por ver si los implicados serán condenados en vista de su avanzada edad y, en su caso, si irán a la cárcel', concluyó el subdirector del USTR, que espera que el juicio arranque 'en unos meses'. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.