Irán asume que hubo 230 muertos en protestas de noviembre pero no represión

Teherán, 1 jun (EFE).- Las autoridades iraníes reconocieron este lunes, tras más de medio año en silencio, que hubo 230 muertos en las protestas del pasado noviembre por la subida del precio de la gasolina, pero rechazaron las denuncias internacionales de represión.

El diputado Moytaba Zolnur, que fue el jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del anterior Parlamento iraní, fue el encargado de ofrecer los datos y de defender de nuevo la actuación de las fuerzas de seguridad.

Zolnur denigró también a los manifestantes, asegurando que un 20 % de los fallecidos tenía 'antecedentes penales', y criticó las 'estadísticas falsas' publicadas por medios extranjeros que hablaban de miles de muertos.

Según su informe, el 54 % de las víctimas mortales fallecieron en 'enfrentamientos armados directos' con las fuerzas de seguridad o mientras perpetraban ataques contra sedes militares y policiales o propiedades como sucursales bancarias, comercios, gasolineras y mezquitas.

El responsable, citado por la agencia Isna, continuó diciendo que otro 26 % participó en las protestas pero no en los disturbios y pereció 'por razones desconocidas' como disparos en las sienes a cierta distancia.

El restante 20 % de los fallecidos son miembros de las fuerzas del orden, entre las que figura también la milicia paramilitar islámica Basij, y en concreto seis de ellos eran agentes de la Policía.

En cuanto a las víctimas entre las fuerza de seguridad, Zolnur afirmó que se registraron más de 5.000 heridos lo que demuestra -agregó- que se dedicaron a 'la defensa y no a la agresión'.

En comparación, los manifestantes heridos fueron unos 2.000, según los datos difundidos por el parlamentario.

Las protestas, que estallaron el pasado 15 de noviembre cuando el Gobierno iraní racionó y triplicó el precio de la gasolina, derivaron pronto en una escalada violenta y en críticas contra el régimen teocrático del país.

La organización Amnistía Internacional (AI) denunció entonces que las fuerzas de seguridad estaban llevando a cabo 'una represión brutal' y que al menos 304 personas habían muerto y varias miles habían resultado heridas.

'La mayoría de las muertes que la organización ha registrado ocurrieron como resultados de tiros en la cabeza, el corazón, el cuello y otros órganos vitales, lo que indica que las fuerzas de seguridad disparaban a matar', añadió AI en su informe.

La versión de las autoridades iraníes fue y es distinta, centrada en acusar a vándalos de crear el caos instigados por países como Estados Unidos o por grupos iraníes en el exilio contrarios al régimen islámico.

'El sistema de dominación (EE.UU.) aprovechó la oportunidad del mes de noviembre y lanzó concentraciones callejeras', dijo hoy Zolnur, quien acusó a Washington de intentar 'un golpe de Estado blando'.

El diputado defendió asimismo que las protestas pacíficas fueron permitidas pero que al producirse asaltos a oficinas gubernamentales y comisarías fue necesario 'restablecer la seguridad y el orden'.

Entre los actos vandálicos, Zolnur citó ataques y graves destrozos en cientos de oficinas gubernamentales y propiedades privadas y en cerca de mil sucursales bancarias, así como en más de un millar de vehículos civiles y policiales.

Miles de personas fueron detenidas, aunque no ha trascendido una cifra exacta y Zolnur se limitó a señalar que 'la mayoría fueron arrestados para calmar la situación' y que todos aquellos que no tuvieron un papel importante en los disturbios fueron liberados.

Para evitar la convocatoria de protestas y la difusión de vídeos de la represión, las autoridades iraníes también cortaron ese mes de noviembre el acceso a internet en todo el país durante casi dos semanas. EFE

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