Kiyou Shimizu, la karateka de oro
Carmen Grau Vila
Tokio, 4 ago (EFE).- La karateka japonesa Kiyou Shimizu, la gran rival de la española Sandra Sánchez por hacerse con el oro olímpico, nació en la ciudad de Osaka en 1993 y se inició a los 7 en este deporte que la ha llevado a representar a su país en kata femenino en los campeonatos de Asia, del mundo y ahora por primera vez en unos Juegos Olímpicos.
Conocida en Japón por su precisión y capacidad técnica, el ideograma que acompaña su nombre bien podría traducirse como “agua en calma” y definir la forma de competir y fuerza mental de esta karateka, de la que se afirma que “cuando actúa, sus movimientos, patadas y saltos fluyen”.
La japonesa representará en kata femenino al país donde se originó un deporte que, por primera vez en la historia, debuta en los Juegos Olímpicos.
Lo hará a lo grande desde la casa de las artes marciales, el Nippon Budokan, una de las sedes de los Juegos tokiotas de 1964 que ahora presenta un deporte originado en el siglo XIV en Okinawa y que ha conquistado a 100 millones de aficionados por todo el mundo.
Shimizu ha declarado que se siente muy honrada de representar a su país en Tokio 2020 y que en esta ocasión “va más allá del objetivo de ganar el oro”, y quiere “mostrar a los espectadores lo mejor' de su técnica.
La karateka nipona compite en casa, donde es muy popular y cuenta con el apoyo incluso de grandes estrellas locales, como el conocido actor japonés Nomura Mansai.
Este artista ha confesado ser un gran seguidor de Shimizu por su “forma” de moverse y considera que verla competir en Tokio es “una oportunidad para mostrarle al mundo la cultura e identidad japonesa a través del kárate”.
La carrera de esta atleta de 28 años ha sido un camino al estrellato, pues cuenta con siete victorias consecutivas en el Campeonato de Japón y dos oros consecutivos en los Juegos Asiáticos de Incheon (2014) y Yakarta-Palembang (2018).También fue oro en los Campeonatos Asiáticos de Karate en Yokohama (2015), Amán (2018) y Taskent (2018).
La además tres veces campeona del mundo en kata en Bremen (2014), Linz (2016) y Breslavia (2017) fue sin embargo desbancada del podio mundial en 2018, cuando se enfrentó en Madrid a la española Sandra Sánchez, quien le arrebató el oro en la final del Mundial en el tatami de un WiZik Center abarrotado.
El tándem hispano-japonés Sánchez-Shimizu volvió a batirse en duelo en 2019 en el Madrid Arena, repitiendo victoria la talaverana, quien también ha definido el karate de su rival nipona como “más fluido”, frente al “enérgico, de pasión y de potencia” de ella misma.
Como la karateka española ha dicho, “tímida” la japonesa, y “pizpireta” ella, son amigas fuera del tatami, pero rivales al pisarlo.
España y Japón estarán atentos a una más que prevista medalla de las mejores karatekas del mundo y los Juegos de Tokio las acercarán una vez más en su emocionante y deportivo camino al oro.
Kiyou Shimizu perdió la que hubiese sido su octava victoria consecutiva en el Campeonato de Japón en diciembre de 2020, pero trabaja durante estos meses fortaleciendo la mente, otro de sus puntos fuertes.
La japonesa aguarda el desafío de alzarse con el oro para su país en un encuentro olímpico de kata histórico. EFE
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