La cólera policial pone contra las cuerdas al ministro del Interior francés
París, 12 jun (EFE).- El creciente descontento de la policía francesa por las críticas de racismo y violencia contra sus agentes ha puesto contra las cuerdas al ministro del Interior, Christophe Castaner, a quien acusan de haberlos abandonado.
El sindicato Alliance Police Nationale encabezó este viernes la última protesta organizada contra Castaner, donde reclamó un apoyo firme por parte del Ejecutivo y lamentó que se haya instaurado contra los policías una 'presunción de culpabilidad'.
Del Arco del Triunfo a la sede del Ministerio del Interior, en coche y a pie, unas decenas de miembros de Alliance y otras organizaciones sindicales subrayaron en París que 'la policía no es racista' y solicitaron medios adecuados para trabajar.
El detonante fue la publicación la semana pasada de un nuevo informe forense que atribuyó la muerte del joven negro Adama Traoré en 2016 a la brutalidad ejercida por los agentes durante su detención.
Desde entonces, se han sucedido en Francia protestas contra la violencia policial, avivadas también por las manifestaciones convocadas en todo el mundo por la muerte, el pasado 25 de mayo, del afroamericano George Floyd a manos de varios policías blancos en Mineápolis (EE.UU.).
'Estamos hartos de escuchar que la policía es racista. No estigmaticemos a todos los policías. El gobierno debe darnos los medios para trabajar y sancionar a quienes nos agreden y masacran', dijo a la prensa el secretario general del sindicato Alliance, Fabien Vanhemelryck.
Las advertencias de Castaner este lunes de que cuando haya 'sospechas demostradas' de racismo sobre un agente éste deberá ser suspendido y de que se prohibirá el estrangulamiento como técnica de detención han soliviantado a los agentes y disparado la tensión con el cuerpo.
CRÍTICAS CONTRA LA GESTIÓN DEL MINISTRO
'Nuestro ministro no nos merece. Queremos para empezar un ministro que sepa de lo que habla. Ha dejado creer que la policía es violenta', añadió en la cadena 'BFM TV' el secretario nacional del Sindicato independiente de comisarios, Jean-Paul Mégret.
Los policías destacan que las últimas declaraciones de Castaner son solo 'la gota que ha colmado el vaso', tras la presión a la que han estado sometidos durante las protestas de los 'chalecos amarillos' o las huelgas contra la reforma de las pensiones.
Algunos manifestantes han pedido esta semana su renuncia, pero los sindicatos quieren ante todo mayor apoyo: 'Pedir la dimisión del ministro es demasiado fácil. Por eso insto al presidente, Emmanuel Macron, a que nos reciba. Sin policía no hay paz', apuntó Vanhemelryck.
Entre quienes también reclaman la salida de Castaner están el partido izquierdista La Francia Insumisa o la líder ultraderechista Marine Le Pen, que hoy visitó una comisaría de Villeneuve La Garenne, en las afueras de París, para expresar su apoyo a los agentes.
'Es evidente que Castaner no está en su lugar y que nunca lo ha estado. (...) No se puede decir que hay un problema estructural de violencia en nuestro país', dijo Le Pen, que según el instituto demoscópico Ifop fue votada por el 54 % de los policías en la primera vuelta de las presidenciales de 2017. EFE
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