La excepción a olímpicos australianos puede facilitar apertura de Australia
Sídney (Australia), 22 jun (EFE).- La vuelta de la delegación olímpica australiana a su país tras los Juegos Olímpicos de Tokio, que comienzan el 23 de julio, podría servir como referente para relajar las restricciones a los viajes al extranjero en el país para aquellos que estén vacunados contra la covid-19, dijeron este martes autoridades médicas.
Australia, que mantiene sus fronteras internacionales cerradas desde marzo de 2020 en respuesta a la pandemia de la covid-19, enviará a Tokio una delegación de un millar de personas, incluyendo unos 300 deportistas, de los cuales se prevé que alrededor de un 98 % esté completamente vacunado contra la covid-19.
El director médico del Equipo Olímpico Australiano que viajará a Tokio, David Hugues, dijo que se trata del mayor grupo de personas totalmente vacunadas que retornará de 'un ambiente de mediano riesgo', al agregar que pese a que no hay garantías contra el virus, intentará que todos los atletas y delegados retornen sanos.
'Creo que esto brindará una oportunidad interesante al Gobierno australiano para mirar las tasas de infección' (tras el retorno de la delegación), y contribuirá a 'la configuración de políticas futuras' respecto a los viajes al extranjero de las personas vacunadas, comentó Hugues a periodistas en Sídney.
En medio de las presiones para que se relajen las restricciones de viajes y se repatrie a más de 30.000 ciudadanos y residentes varados en el exterior por la pandemia, el primer ministro australiano, Scott Morrison, dejó en abril pasado abierta la posibilidad de que los viajeros internacionales puedan realizar sus cuarentenas obligatorias en casa en lugar de centros habilitados para estos fines.
Australia, un país donde alrededor de la mitad de sus 25 millones de habitantes ha nacido en el extranjero o uno de sus padres es inmigrante, vive una práctica normalidad desde hace meses, que solo se rompe con brotes como el que vive actualmente Sídney.
El Gobierno australiano ha previsto en su presupuesto que la reapertura de sus fronteras se producirá a mediados de 2022, unos seis meses después de que termine su programa de vacunación, el cual ha sido demorado por los problemas en la distribución o los efectos secundarios, entre otros motivos.
El país oceánico, donde una gran parte de la población apoya el cierre de fronteras, acumula más de 30.350 infecciones de covid-19, incluyendo 910 fallecidos, desde el inicio de la pandemia y ha vacunado a más de 5,7 millones de habitantes, de los cuales casi unos 850.000 han recibido las dos dosis de Pfizer o AstraZeneca. EFE