La Justicia ordena liberar a Balkany, símbolo de la corrupción en Francia
París, 12 feb (EFE).- Patrick Balkany, alcalde de la ciudad de Levallois-Perret, en la periferia de París, va a ser liberado este miércoles por motivos de salud tras haber sido condenado en septiembre a cuatro años de cárcel por fraude fiscal y blanqueo.
El Tribunal de Apelación de París se pronunció sobre la liberación del conservador Balkany, que junto a su mujer simbolizó durante años la corrupción local en Francia, tras haber recibido este martes por parte de su abogado un informe médico que señalaba una importante degradación de su estado de salud, que ha ido a más en estos meses de detención.
El político conservador, de 71 años y perteneciente al partido Los Republicanos del expresidente Nicolas Sarkozy, quedará en libertad sin fianza y bajo control judicial.
En la sentencia en primera instancia, los jueces consideraron probado que durante años Balkany y su mujer Isabelle, teniente de alcalde de la misma localidad, 'ocultaron de forma intencionada la mayor parte de sus ingresos al fisco' gracias a 'dispositivos sofisticados' que impidieron a la administración conocer 'su verdadero patrimonio'.
Balkany había sido previamente condenado a finales de los 80 por financiación irregular de partido con fondos procedentes de empresas que construían viviendas sociales en esa localidad, de más de 60.000 habitantes y que ha atraído a vecinos de renta elevada al convertirse con el edil en un foco de negocios.
A cambio, según sus detractores, de endeudar las arcas municipales por encima de los 700 millones de euros y de crear una red clientelar que le garantiza la victoria electoral.
El alcalde de Levallois desde principios de los 80 fue reelegido en las municipales de 2014 por amplia mayoría gracias a una trabajada imagen de dedicación plena a la localidad.
Pero esta imagen quedó en entredicho el año pasado cuando un excolaborador reveló a la justicia que él y su mujer ocultan un patrimonio de más de 13 millones de euros con varias propiedades compradas, según el juez instructor, con un complejo montaje financiero en diversos paraísos fiscales.
Su esposa Isabelle Balkany, acusada en el mismo caso, fue condenada en primera instancia a tres años de cárcel. El juez no ordenó su ingreso en prisión por motivos de salud.
Ahora Patrick Balkany deberá presentarse en comisaría dos veces al mes y dejar su pasaporte a la Justicia a la espera del proceso en el que, a finales de abril, se estudie su apelación a su condena en primera instancia.
Además, tiene prohibido abandonar el país y debe fijar su residencia en el Molino de Cossy, en la localidad de Giverny, una propiedad de casi mil metros cuadrados con un parque de 5,5 hectáreas. EFE