La ONU prevé acelerar esta semana el diálogo político y militar en Libia

Trípoli, 11 ene (EFE).- La Misión especial de Naciones Unidas para Libia (UNSMIL) acelerá esta semana su actividad en el terreno político y militar para apuntalar el alto el fuego que disfruta el país, que cada día parece más frágil, e impulsar de forma definitiva el nuevo plan político, que incluye la formación de un nuevo gobierno de transición y elecciones en diciembre de este año.

En este contexto, la jefe de la misión, Stephanie Williams, tiene previsto presidir varias reuniones telemáticas del Foro Libio de Diálogo Político (FLDP), un organismo formado 'ad hoc' por 75 responsables electos de toda Libia con el que la ONU trabaja desde octubre en busca de una salida a un conflicto fratricida que ensangrienta el país más de una década.

El FLDP acordó este domingo crear un paquete de propuestas para salir del laberinto constitucional que obstaculiza el proceso, sugerencias que serán discutidas y eventualmente aprobadas durante las reuniones que presidirá la diplomática norteamericana desde Suiza.

'El diálogo del comité legal esta siendo muy constructivo. Ahora esperamos que todos estos esfuerzos fructifiquen' en medidas concretas, explicó a Efe una fuente de la ONU.

OBSERVADORES INTERNACIONALES

En paralelo, el llamado 'Grupo de Trabajo de Seguridad' mantuvo este fin de semana una serie de contactos, que proseguirán a lo largo de los próximos días, para acelerar igualmente las decisiones adoptadas hace dos meses por el comité militar 5+5, único organismo que sienta en la misma mesa a responsables del Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA) y representantes del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este y el hombre fuerte del país.

Entre ellas, la apertura de la autopista que atraviesa la costa Libia de este a oeste y la salida de los miles de mercenarios extranjeros, la mayoría de ellos sirios, pero también rusos, sudaneses, chadianos y árabes, que han reclutado ambos rivales con la ayuda de Turquía, Rusia, Franca, Egipto, Italia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, entre otros.

El grupo de Trabajo de Seguridad también proseguirá con sus esfuerzos para hacer realidad la propuesta de enviar a observadores internacionales que supervisen el alto el fuego, que se considera aún 'muy frágil'.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los distintos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

La línea del frente se situada desde hace meses en la entrada oeste del golfo de Sirte, corazón de la industria petrolera libia. EFE

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