La Policía de Hong Kong pondrá fin al asedio de la Universidad Politécnica
Hong Kong, 29 nov (EFE).- La Policía de Hong Kong se prepara para poner fin al asedio de casi dos semanas de la Universidad Politécnica a mediodía de hoy (04.00 GMT) con la retirada de todos los agentes que rodean el campus un día después de haber descubierto dentro armas como cócteles molotov, arcos o sustancias químicas.
'Casi hemos completado la operación', indicó el comisario asistente de la Policía, Joe Chow, en referencia a la misión de las fuerzas de seguridad en la que entraron en la Universidad por primera vez desde que comenzó el asedio durante la mañana del jueves, para retirar objetos peligrosos y recolectar pruebas en el campus.
'Después, entregaremos el campus a la Universidad. La Policía querría reiterar que no toleraremos ningún tipo de actividades violentas o ilegales', agregó Chow en un encuentro con la prensa este viernes por la mañana.
Durante la operación, que se desarrolló en dos días, la Policía descubrió cerca de 4.000 cócteles molotov, cientos de botes de gas lacrimógeno, cientos de botellas de sustancias químicas incluyendo ácido sulfúrico, que se cree que fueron obtenidas por los manifestantes atrincherados de los laboratorios del campus.
También se encontraron otras armas ofensivas como arcos, flechas y catapultas, aunque no se halló a ningún manifestante.
El anuncio efectuado esta mañana por la Policía llegó tras reiteradas llamadas por parte de la dirección de la Politécnica, que exigía que las fuerzas de seguridad desbloqueasen el campus, dado que la mayoría de los manifestantes se habían marchado del complejo, situado en el distrito costero de Hung Hom, en Kowloon.
No obstante, todavía no está claro si quedan manifestantes dentro. En la noche del miércoles, uno de ellos salió y aseguró a la prensa que todavía había una veintena de ellos en el interior.
El asedio comenzó el 17 de noviembre, cuando manifestantes antigubernamentales se enfrentaron de forma violenta con la Policía en Hung Hom. Muchos de ellos huyeron a la Politécnica, donde quedaron atrapados después de que la Policía pusiera el campus bajo asedio y decidiese detener a cualquiera que saliera del complejo.
En los siguientes días, cientos de personas atrincheradas en la Universidad se entregaron, mientras que otros emplearon sus propios modos de escapar, por ejemplo haciendo rápel por un puente cercano.
Los que se quedaron se negaban a marcharse por miedo a ser acusados de revuelta -un delito que conlleva una pena máxima de diez años de cárcel, según la legislación hongkonesa- y de ser reducidos de forma violenta por los policías.
Hasta ahora, la Policía ha detenido o identificado a más de 1.000 personas que han ido saliendo del campus.
La retirada de los agentes pondrá fin a un episodio dramático de este movimiento de protesta, que comenzó en junio y que ha provocado la cólera de los hongkoneses que lo apoyan, así como del mundo académico.
Esta misma semana, más de 3.700 profesores y académicos de todo el mundo -entre ellos, algunos afamados como Noam Chomsky o Steven Pinker-, firmaron una petición condenando el 'uso de fuerza desproporcionada y de brutalidad vengativa por parte de la Policía de Hong Kong contra estudiantes en los campus universitarios' de esta ciudad autónoma china. EFE