La presidenta de Georgia asegura que Tiflis y Kiev vuelven a la normalidad
Moscú, 23 jun (EFE).- La presidenta georgiana, Salomé Zurabishvili, afirmó hoy que Georgia y Ucrania vuelven a unas relaciones normales tras el deterioro que sufrieron los lazos bilaterales por diferencias en torno al expresidente georgiano Mijaíl Saakashvili, reclamado por la Justicia de Georgia.
En declaraciones a los medios tras reunirse en Kiev con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Zurabishvili recordó que es la primera vez en 15 años que un presidente de Georgia efectúa una visita de Estado a Ucrania, según la agencia Urkinform.
'Creo que los presidentes de ambos países deben tener cuidado con nuestras relaciones. Nuestras relaciones vuelven a la norma, que se basa en dos principios fundamentales: la amistad secular entre los pueblos y el apoyo constante a la soberanía e integridad territorial de nuestros países', señaló Zurabishvili.
La presidenta georgiana sí estuvo en la investidura de Zelenski hace dos años, aunque después los dos países perdieron un valioso tiempo para 'profundizar las relaciones y reforzar los objetivos comunes de integración en la OTAN y la Unión Europea (UE)', señaló.
Ello se debió al nombramiento de Saakashvili (2004-2013) como asesor al frente del Comité Ejecutivo de Reformas adscrito a la Presidencia ucraniana en mayo de 2020, lo que causó un gran malestar en Tiflis.
El embajador de Georgia en Ucrania, Teimuraz Sharashenidze, fue llamado seguidamente a consultas y no volvió a Kiev hasta abril.
La Justicia georgiana reclama a Saakashvili tras haberle condenado en 2018 en ausencia a tres y seis años de cárcel por abuso de poder.
También enfrenta otros cargos en Georgia.
Saakashvili, exgobernador de la región ucraniana de Odesa, recuperó en 2019 la ciudadanía ucraniana de manos de Zelenski, después de que el antecesor de éste, Petró Poroshenko, se la retirara y le obligara así a abandonar el país.
Zurabishvili afirmó no obstante que hoy Ucrania y Georgia están unidos no solo por una amistad de larga data y sus objetivos comunes de ingresar en la UE y la OTAN, sino también por la necesidad de que Rusia desocupe los territorios en ambos países y el fortalecimiento de la cooperación bilateral y regional.
Tiflis rompió relaciones diplomáticas con Rusia tras la guerra de cinco días que libraron en agosto de 2008 en la región separatista georgiana de Osetia del Sur y que concluyó con la victoria rusa.
Tras el cese de las hostilidades bélicas, Moscú reconoció a Osetia del Sur y a Abjasia, otra región separatista georgiana, como estados independientes, territorios que, para las autoridades de Tiflis, se encuentran desde entonces bajo ocupación de Rusia.
Para Kiev a su vez, Rusia es un 'Estado agresor' por sus acciones desde 2014 en el este de Ucrania, donde se enfrentan los separatistas apoyados por Moscú con el Ejército ucraniano, y por la anexión ese mismo año de la península ucraniana de Crimea.
Zelenski a su vez calificó de 'importante' la visita de la presidenta georgiana para reforzar la alianza estratégica entre ambos países, y afirmó que el diálogo político entre las dos capitales está ganando impulso.
'Nuestra tarea común es crear contenido real para esa alianza estratégica y proyectos específicos basados en la asistencia mutua y un elevado nivel de confianza entre nosotros', señaló, según un comunicado de su oficina.
'Una de las tareas clave para Ucrania y nuestros socios es fortalecer la cooperación en el campo de la seguridad en la región del mar Negro', añadió, en referencia a las actuaciones de Rusia en la zona, vistas como una amenaza por Tiflis y Kiev. EFE