La tensión crece a un día de los resultados previos de las elecciones afganas

Baber Khan Sahel

Kabul, 18 oct (EFE).- A un día de que se anuncien los resultados preliminares de las elecciones presidenciales del pasado 28 de septiembre, la tensión aumenta en Afganistán ante el temor de que los principales candidatos se nieguen a aceptar una posible derrota.

Además continúa latente la posibilidad de que el anuncio del sábado se posponga por problemas técnicos y la desconfianza en el escrutinio, aunque, a falta de menos de 24 horas, la Comisión Electoral Independiente (IEC) prosigue con la agenda marcada.

'Todavía no se ha tomado una decisión' sobre un eventual retraso, reveló este viernes a Efe el portavoz de la IEC Abdul Aziz Ibrahimi.

El anuncio de los resultados finales se espera para el 7 de noviembre.

Con quince candidatos, durante las últimas semanas el recuento de votos se ha visto interrumpido por el recelo y las trabas de los equipos de los dos principales aspirantes: el presidente afgano, Ashraf Ghani, y el actual jefe del Ejecutivo, Abdullah Abdullah.

'Teníamos planeado completar el proceso de ingreso de datos en dos o tres días pero, desafortunadamente, algunos problemas técnicos y el comportamiento poco profesional de los observadores de los candidatos, que interrumpían el proceso varias veces al día, han supuesto un gran problema', explicó a Efe otro de los portavoces del IEC, Mirza Muhammad Haqparast.

Ahora, durante el recuento de votos, 'la velocidad es menos importante' y la Comisión Electoral Independiente prefiere centrarse en la 'precisión y calidad' del trabajo para satisfacer a los equipos electorales con la transparencia del proceso, anotó.

Días después de que se produjera la votación, marcada por la baja participación ante la desconfianza en el proceso y las continuas amenazas de los talibanes, tanto el equipo de Ghani como el de Abdullah habían reclamado ya la victoria en los comicios.

'Nuestros propios cálculos muestran que la nación, una vez más, confió en nuestro equipo y nos eligió para liderar el país', aseguró a Efe el portavoz del equipo de Ghani, Ghafoor Javed.

'Los que hacen ruido en los medios de comunicación se han dado cuenta de su derrota, así que hacen ruido para ganar influencia política', resumió Javed, refiriéndose a su contrincante Abdullah.

El equipo de este último, sin embargo, ha hecho también sus propios números, y sostienen que han ganado con 'más del 50 por ciento de los votos en 20 de las 34 provincias de Afganistán', afirmó en Twitter el portavoz de Abdullah, Noor Rahman Akhlaqi.

El pasado 12 de octubre, uno de los compañeros del equipo de Abdullah, Asadullah Sadati, acusó a 'círculos' dentro del IEC de aliarse con su adversario Ghani para organizar un 'fraude sistemático' y advirtió que su equipo utilizará 'todas las opciones disponibles' para evitar que eso suceda.

Las acusaciones de manipulación y fraude han sido constantes durante la historia reciente de Afganistán, entre ellos los comicios presidenciales de 2014, que contaron con los mismos protagonistas: Ghani y Abdullah.

La negativa de Abdullah a aceptar los resultados desencadenó durante meses un periodo de crisis e inestabilidad política que no concluyó hasta que tras la mediación de Estados Unidos se acordó la formación de un Gobierno de Unidad Nacional, además de la creación del puesto de jefe del Ejecutivo para Abdullah.

Esta vez los dos favoritos ya declararon que no aceptarán un acuerdo para compartir el poder si el contrario no acepta su derrota.

El Consejo de Candidatos Presidenciales, conformado por 10 de los 15 candidatos en liza, vislumbran una imagen aún más incierta.

'No creemos que la elección tenga un ganador, incluso si lo tiene, conducirá a la formación de un gobierno débil que carecerá de la legitimidad necesaria, debido a la baja participación electoral', dijo a Efe el portavoz del Consejo, Nisar Ahmad Nisar.

De los 9,6 millones de votantes registrados, solo unos 2,7 millones participaron en los comicios, la mayor abstención desde que se instauró un sistema democrático en Afganistán tras la caída del régimen talibán en 2001 con la invasión estadounidense.

De acuerdo con el Consejo, la participación podría seguir descendiendo, ya que 500.000 votos fueron descalificados por incumplir con los criterios del sistema biométrico, un escenario que debilita aún más la legitimidad de las elecciones.

El Consejo, según Nisar, cree que 'la formación de un gobierno interino sería una buena solución. Una vez que el gobierno interino tenga un acuerdo de paz con los talibanes, el país podrá entonces celebrar elecciones legítimas', concluyó.

Algunos analistas coinciden en que la baja participación y las sospechas de fraude de estas elecciones llevarán al país a una crisis política más profunda.

'Esta elección no tendrá un ganador claro debido al fraude y quien sea declarado ganador no será aceptado por los demás candidatos. Por lo tanto, estas elecciones llevarán a Afganistán a una crisis política más profunda', sentenció el analista Hewad Malikzada. EFE

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