Los alumnos de últimos cursos vuelven a clase en Kenia, tras medio año

Nairobi, 12 oct (EFE).- Los alumnos de últimos cursos de Primaria y Secundaria volvieron este lunes a las aulas, después del cierre, que ha durado medio año, decretado por el Gobierno como medida para combatir la expansión del coronavirus.

Filas de niños y niñas uniformados y con mascarillas, en su mayoría reutilizables de tela, se han formado en las escuelas primarias y secundarias de todo el país, mientras el alumnado esperaba para que le tomasen la temperatura y poder lavarse las manos antes de entrar en clase.

'Las escuelas que he visitado esta mañana me han puesto feliz. Aunque guardar la distancia física sigue siendo un reto para nosotros, no debería ser un impedimento para reabrir los colegios', dijo hoy el ministro de Educación, George Magoha, desde la escuela primaria de Olympic, en Nairobi.

Magoha anunció el pasado 6 de octubre que los estudiantes de últimos cursos de primer y segundo ciclo de primaria y los del último curso de secundaria volverían el 12 de octubre a las aulas para poder realizar los exámenes de paso de ciclo a finales de marzo.

Se trata, por tanto, de una vuelta a las clases progresiva y que altera el curso escolar normal en Kenia, que va de enero a noviembre, con las vacaciones largas en noviembre, diciembre y mediados de enero, y donde los estudiantes se examinan a final de curso, normalmente en las primeras semanas de noviembre.

Ahora, tras más de seis meses fuera de las aulas en un país donde la educación virtual y las clases por ordenador son difíciles, los alumnos vuelven con la ilusión de ver de nuevo a sus amigos.

En la escuela primaria de Moi, la única pública situada en el centro de Nairobi, las risas y gritos han vuelto a llenar el recinto, aunque algunos niños han llegado tarde a clase y solo algo más de la mitad de cada clase estaba de vuelta por la mañana.

'Tienen espacio suficiente porque solo han vuelto los de clase 4 y 8, así que incluso pueden usar otras aulas', comentó a Efe la directora del centro, Ruth Chirchir.

La vuelta del resto de alumnos aún no se sabe cuándo se producirá, pero para las escuelas kenianas, que ya estaban congestionadas con sesenta alumnos por aula en algunas ocasiones, puede ser un problema.

'Ya cruzaremos ese río cuando lleguemos. Por ahora tenemos espacio, cuando el resto lleguen, entonces sabremos qué hacer, pero ni siquiera sabemos cuándo volverán', explicó confiada Chirchir.

Desde que los centros cerraran de la noche a la mañana el 15 de marzo, no se ha construido ningún centro o se han ampliado aulas. En muchos colegios, no había ni agua corriente, por lo que la vuelta de todos los estudiantes puede ser un gran desafío.

El ministro de Educación explicó que van a ver cómo se desarrolla la situación durante una o dos semanas antes de 'llamar de vuelta al resto de alumnos', y pidió a los padres confianza y que no se preocupen por sus hijos.

Además de las medidas más básicas de higiene (toma de temperatura y lavado de manos), los colegios tienen que recopilar los datos médicos de los alumnos para saber si tienen alguna enfermedad previa y formar un comité de COVID-19.

En caso de sospecha de que haya un positivo, 'cada profesor se convertirá en tutor', según explicó hoy Magoha, que no ha revelado ningún protocolo posterior.

El cierre de escuelas, al principio, era una medida temporal de 30 días que se extendió hasta que en julio el propio Magoha anunció: 'el año escolar 2020 se considerará perdido por las restricciones de la COVID-19'. Una decisión que se presentaba insólita en el mundo y afectaba a más de 18 millones de estudiantes kenianos.

Kenia cuenta con 41.546 casos de COVID-19, de los cuales 31.000 ya se han recuperado y 766 han fallecido, según las últimas cifras oficiales. EFE

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