Los rebeldes de Tigray dicen tener el control de Lalibela, Patrimonio mundial

Adís Abeba, 5 ago (EFE).- Los rebeldes de Tigray tomaron hoy el control de Lalibela, ciudad situada en la vecina región de Amhara (noreste) que alberga las famosas iglesias talladas en la roca declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, confirmaron a Efe residentes de la localidad.

Las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF, por sus siglas en inglés) entraron hoy a la ciudad en torno a las 13.00 horas (10.00h GMT), según dijeron a Efe por teléfono dos residentes de Lalibela.

La ciudad fue tomada sin violencia, debido a que no había fuerzas militares del Gobierno federal ni de la región de Amhara.

'Abandoné la ciudad con mi familia porque no había fuerzas gubernamentales en la ciudad para impedirnoslo o detener a las fuerzas del TPLF', dijo a EFE Sisay Demelew, un residente de Lalibela.

Según un comunicado emitido hoy por la oficina de comunicación de las autoridades regionales de Amhara, las fuerzas del TPLF que llegaron a la ciudad de Lalibela habían sido derrotadas en otra batalla que tuvo lugar en una zona cercana.

'Acabaremos con el (TPLF) y lo enterraremos en Lalibela, no tiene ninguna otra opción para escapar o salir de la ciudad. Lalibela será su cementerio', dice el comunicado en el que aseguran que la ciudad está rodeada por las fuerzas conjuntas del Ejército federal y las fuerzas especiales de Amhara.

La guerra entre el Gobierno central y Tigray comenzó el 4 de noviembre de 2020, cuando el Ejecutivo del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, lanzó una ofensiva contra el TPLF -que gobernaba la región hasta entonces- tras una escalada de las tensiones políticas durante los meses precedentes y en represalia por un ataque contra una base militar federal.

El pasado 28 de junio, Etiopía declaró un 'alto el fuego unilateral humanitario', pero, aunque el Ejército se retiró de varias ciudades -incluida la capital regional, Mekele-, las fuerzas de la región vecina de Amhara, que habían anexionado de facto durante el conflicto el oeste de Tigray -sobre el que reclaman su derecho histórico-, permanecieron sin moverse.

Durante las últimas semanas, las unidades tigriñas han incrementado sus acciones militares para recuperar estos territorios, ganando terreno en el oeste y el sur de la región y volviendo a elevar los niveles de tensión del conflicto.

La guerra se ha expandido a otras regiones que bordean Tigray, como la vecina Afar, mientras el Gobierno federal prepara una nueva gran ofensiva sobre las fuerzas tigriñas para reforzar la posición amhara.

Por su parte, el TPLF reclamó la semana pasada el inicio de un 'proceso político inclusivo de transición' y, entre varias condiciones para un alto el fuego 'negociado' exigieron la apertura de corredores humanitarios.

Desde el inicio de la guerra, miles de personas han muerto, cerca de dos millones se han visto desplazadas internamente en la región y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.

Además, la ONU alertó a principios de julio de que ya hay unas 400.000 personas en condiciones de hambruna en Tigray y otras 1,8 millones al borde de ella. EFE

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