Magnate de la comunicación Sami Fehri liberado a falta de un juicio
Túnez, 17 feb (EFE).- El magnate de la comunicación tunecino Sami Fehri fue puesto hoy en libertad a falta de un juicio después de permanecer más de un año en prisión provisional por un supuesto caso de corrupción en el que están implicadas una docena de personas, incluido Belhassen Trabelsi, cuñado del fallecido dictador Zine El Abidine Ben Ali.
Según informó en las redes sociales su abogado, Abdelaziz Essid, el tribunal especializado en delitos económicos y financieros anunció este miércoles su liberación, prevista el pasado 9 de marzo, ya que la ley sólo permite prolongar el periodo de prisión preventiva a un máximo de 14 meses.
Varias organizaciones y personalidades públicas lanzaron recientemente una campaña mediática a favor de su liberación al considerar que se trata de un juicio político. El equipo de defensa del conocido presentador de televisión calificó la detención de su cliente de 'verdadero secuestro' y acusó a la Fiscalía de 'violar el código penal'.
El 12 de diciembre de 2020, la justicia ordenó el ingreso en prisión del hombre de negocios- su cuarto encarcelamiento en una década- así como del gerente de su productora audiovisual 'Company Cactus Production' y la administradora judicial a cargo de esta sociedad intervenida en 2012.
Entre los implicados se encuentran, además, el exministro de Exteriores durante el régimen de Ben Ali, Abdelwaheb Abdallah, y cinco exdirectores generales de la televisión nacional.
Una semana antes la Justicia había decretado el bloqueo sobre los bienes del presentador y su esposa así como la prohibición de salir del país tras una denuncia interpuesta por el Ministerio de Finanzas por mala gestión de bienes confiscados.
Fehri fundó en 2011 la cadena de televisión privada 'Ettounissia TV' (Televisión Tunecina) junto a Belhassen Trabelsi, que fue puesto en libertad bajo control judicial en mayo de 2019 tras permanecer en un centro penitenciario francés durante tres años acusado de blanqueo y banda organizada y sobre el que el Estado tunecino solicita su extradición.
Tras la llamada 'Revolución de los Jazmines' en 2011, que puso fin a las dos décadas de dictadura, el empresario fue sentenciado en 2012 a un año de cárcel tras una denuncia de la Televisión Nacional por un delito de corrupción y desvío de dinero público. EFE