Máxima autoridad chií de Irak pide a Policía que no se 'desentienda' de deber

Bagdad, 7 feb (EFE).- La máxima autoridad religiosa chií de Irak, el ayatolá Ali al Sistani, instó hoy a las fuerzas de seguridad a que no 'se desentiendan de ejercer su deber' de proteger a los manifestantes y condenó la violencia en la ciudad sureña de Nayaf, escenario de graves incidentes esta semana.

En su discurso semanal del viernes, día sagrado para los musulmanes, Al Sistani aseguró que 'es imprescindible la presencia de las fuerzas de seguridad oficiales para evitar caer en el abismo del caos'.

Las palabras de Sistani se producen después de que seguidores del influyente clérigo Muqtada al Sadr atacaran a los manifestantes de Nayaf el miércoles, causando siete muertes, y protagonizaran varios altercados que han dejado decenas de heridos a lo largo de la semana.

Asimismo, el ayatolá remarcó que es la Policía quien 'tiene que hacerse cargo de mantener la seguridad y estabilidad, proteger las plazas de las protestas y a los manifestantes', y aseveró que 'no hay justificación para que (las fuerzas de seguridad) se desentiendan de ejercer su deber'.

En esta línea, en su discurso leído en la ciudad sureña de Kerbala por su representante Abdelmahdi al Karbalai, debido a la avanzada edad de Al Sistani y su frágil estado de salud, el ayatolá aseguró que las fuerzas de seguridad 'deben actuar con total profesionalidad y alejarse del uso de la violencia durante las protestas pacíficas'.

El pasado miércoles, al menos siete personas murieron y decenas resultaron heridas en Nayaf, en el sur de Irak, durante los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas leales a Al Sadr, a los que éste ha llamado a trabajar junto a la Policía.

Las milicias de Al Sadr, que encabezó la resistencia contra la invasión estadounidense de Irak en 2003, habían atacado en los últimos días con palos y objetos punzantes a los participantes en las protestas en Bagdad y otras ciudades del sur.

Al Sadr respaldó el movimiento de protesta desde su inicio, pero el pasado día 25 cambió de postura y llamó a sus seguidores a restablecer la normalidad en las calles junto a las fuerzas de seguridad, después del bombardeo en el que el 3 de enero fue asesinado el general iraní Qasem Soleimaní.

Al Sistani ha respaldado las protestas que han llevado a miles de personas a las calles desde el 1 de octubre para pedir cambios en el Gobierno, soluciones a los problemas y el final de la corrupción y mejores servicios básicos.

Tras la nominación del nuevo primer ministro designado Mohamed Taufiq Alaui la semana pasada, Al Sistani reiteró que el nuevo Gobierno debe 'ganarse la confianza del pueblo', así como 'alejarse de las influencias (...) e intervenciones extranjeras', pero aseveró que él mismo no desea determinar 'los pasos a seguir' del Ejecutivo'.

Ahora, la misión de Alaui, que ha prometido en varias ocasiones que tomará medidas contra los atacantes de las protestas, es nombrar a los miembros de su Gabinete, que deben ser aprobados por el Parlamento antes de que expire el plazo el próximo 2 de marzo. EFE

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