Miles de personas se manifiestan a favor de una transición civil en Sudán
Jartum, 21 oct (EFE).- Miles de personas se manifestaron hoy en Jartum y en otras provincias de Sudán para pedir una transición democrática liderada por civiles en el país, en medio de tensiones entre los integrantes del Gobierno civil y los militares derivadas de una intentona de golpe de Estado a finales de septiembre.
Estas manifestaciones fueron convocadas por las agrupaciones políticas y ciudadanas que participan en el proceso transitorio, iniciado tras el derrocamiento del dictador Omar al Bashir, en abril de 2019.
Según constató Efe, los manifestantes en Jartum ondearon banderas de Sudán y alzaron pancartas con lemas como 'Todo el poder está en manos del pueblo', así como otros en apoyo de un gobierno civil y en contra de uno militar.
Otros miles de manifestantes salieron a las calles de las localidades aledañas de Jartum Norte y Um Durman, donde se desplegó un fuerte dispositivo policial para evitar disturbios.
En Um Durman, la policía lanzó gases lacrimógenos y pelotas de goma para dispersar a los manifestantes que intentaban acercarse al edificio del Parlamento, en unos choques que dejaron al menos ocho heridos, dijo a Efe uno de los líderes de la marcha, Sami al Taher.
Por su parte, la Asociación de Profesionales del Sudán, uno de los principales grupos que promovieron las protestas que provocaron la caída de Al Bashir en 2019, también denunció un ataque de la fuerzas de seguridad contra los manifestantes en Um Durman, según un comunicado.
De acuerdo con la nota, las agresiones tenían la intención de 'provocar' a los manifestantes pacíficos, por lo que hizo un llamamiento a los participantes a no retirarse.
Estas manifestaciones fueron convocadas después de que la semana pasada cientos de sudaneses protagonizaran una sentada frente al palacio presidencial de Jartum para pedir la disolución del Gobierno y la formación de otro más inclusivo, ante la tensión generada entre los componentes civiles y militares del actual Ejecutivo.
El pasado 21 de septiembre las autoridades sudanesas frustraron un presunto golpe de Estado y acusaron a los 'remanentes' del régimen de Al Bashir de organizar la asonada desde 'dentro y fuera de las Fuerzas Armadas'.
Después de la intentona, el primer ministro sudanés, Abdallá Hamdok, manifestó que es necesario 'reformar los órganos militares y de seguridad', lo que provocó el malestar del estamento castrense.
La tensión ha ido creciendo desde entonces, y varios países, incluido Estados Unidos, han manifestado su preocupación por cómo esta situación puede afectar al proceso democrático sudanés. EFE
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