Ministro libanés comprende protestas y dice que son por fracaso de políticas

Beirut, 18 oct (EFE).- El ministro libanés de Asuntos Exteriores, Gebran Basil, afirmó hoy que comprende el enfado de la gente expresado en las protestas que se desataron el jueves y que continúan hoy en todo el país, y consideró que es el resultado del fracaso de las políticas del Ejecutivo.

“Lo que sucede es el resultado de una serie de fracasos y crisis que llevaron a la gente a explotar, lo que comprendo”, afirmó a periodistas Basil, líder de la Corriente Patriótica Libre, que está en la coalición de Gobierno que lidera la Corriente del Futuro del primer ministro Saad Hariri.

Miles de personas se mantiene en las calles desde el jueves para protestar contra la corrupción y el Gobierno después de que el Ejecutivo aprobara una tasa a las llamadas a través de aplicaciones de mensajería por internet como WhatsApp, en la última de las medidas aprobadas para tratar de incrementar los ingresos de las maltrechas arcas libanesas.

Basil, que se reunió hoy con el presidente del país, Michel Aoun, su suegro y fundador de la Corriente Patriótica, para discutir la situación, indicó que las protestas pueden ser una 'oportunidad' para el Líbano aunque 'la alternativa al gobierno actual es ambigua y podría ser el caos o la discordia en la calle”.

Según el ministro de Exteriores, las manifestaciones no están dirigidas contra su formación y afirmó que el Gobierno no debe poner nuevos impuestos a la clase trabajadora y en su lugar debe adoptar medidas drásticas para terminar con la corrupción.

Manifestantes continúan hoy tomando las calles de Beirut y otras partes del país en demanda del final del Gobierno en protestas que han ocasionado enfrentamientos con la Policía.

Hasta el momento al menos dos trabajadores han muerto por asfixia debido a un fuego prendido por manifestantes el jueves, mientras que fuentes de la Cruz Roja hablan de decenas de heridos.

El detonante de las manifestaciones fue el anuncio de imponer un impuesto a las llamadas telefónicas a través de servicios de voz por internet, lo que generó la inmediata reacción entre población y partidos políticos.

Ante la reacción, el Gobierno ha decidido retirar la propuesta con la que pretendía recaudar 200 millones de dólares para las maltrechas arcas del país.

El Líbano es uno de los países más endeudados del mundo, con alrededor de 86.000 millones de dólares de deuda, alrededor del 150 por ciento del Productor Interior Bruto, y su deuda soberana no alcanza ni el nivel de bono basura.

La incapacidad del Gobierno de llegar a un acuerdo para aprobar el presupuesto mantiene además otros 11.000 millones de dólares comprometido por la comunidad internacional bloqueados a la espera de una decisión política que no termina de consensuarse.

Tras nueve meses sin Gobierno, Hariri logró en enero el respaldo a un Gobierno precario y sin capital político propio.

Desde los acuerdos de Doha de 2008, el Gobierno del Líbano es de unidad nacional y debe estar formado por 30 miembros, 16 de la mayoría, 11 de la oposición y tres nombrados por el presidente.EFE

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