Modi endurece su nacionalismo mientras intenta doblegar a Twitter
David Asta Alares
Nueva Delhi, 12 feb (EFE).- Las recientes muestras de apoyo de Rihanna y Greta Thunberg en Twitter a las protestas de agricultores en la India, en curso desde hace meses contra una liberalización del mercado, han puesto al Gobierno de Narendra Modi en pie de guerra contra una supuesta conspiración internacional para difamar al país asiático.
Modi ha endurecido su discurso nacionalista en los últimos días con múltiples referencias a la 'amenaza extranjera', mientras su Ejecutivo mantiene un enfrentamiento frontal con Twitter, al que acusa de no cumplir con sus órdenes de bloquear centenares de cuentas relacionadas con las protestas.
La red social ha dado una de cal y otra de arena, invocando la libertad de expresión para esquivar el mandato y bloqueando cuentas solo en el país asiático.
IDEOLOGÍA DESTRUCTIVA EXTRANJERA
Miles de campesinos acampan desde finales de noviembre en algunas de las carreteras que dan acceso a Nueva Delhi, en el marco de una ola de manifestaciones contra una ley que permite a los agricultores negociar la venta de sus cosechas directamente con las empresas.
El Gobierno de Modi defiende la normativa como una modernización necesaria, pero los campesinos temen que esta liberalización destruya el sistema de precios mínimos garantizados y los deje desamparados ante las grandes empresas.
Tras la violencia que tuvo lugar en Nueva Delhi el 26 de enero, cuando una marcha contra la reforma agraria que pretendía bordear la capital de forma pacífica con motivo del Día de la República degeneró en enfrentamientos, la cantante Rihanna se preguntó la semana pasada en Twitter por qué nadie estaba hablando de las protestas, mientras que la activista medioambiental Greta Thunberg mostró su apoyo a los agricultores.
El Ministerio de Exteriores indio denunció los comentarios 'sensacionalistas' de los 'personajes famosos', y desde entonces el nacionalista hindú Modi ha endurecido su narrativa.
'Necesitamos Inversión Directa Extranjera (IDE), pero el nuevo IDE es la Ideología Destructiva Extranjera, tenemos que protegernos contra esto', afirmó el pasado lunes el primer ministro ante la Rajya Sabha, la Cámara Alta del Parlamento.
Días antes, en el estado nororiental de Assam, Modi aseguró que hay una conspiración internacional para difamar el té indio y el yoga, en base a un documento compartido por Thunberg sobre las protestas de agricultores que generó una gran polémica en el país y motivó una investigación policial.
El estado occidental de Maharashtra, dirigido por una coalición opositora, investiga mientras tanto si el partido BJP de Modi presionó a importantes actores de Bollywood como Akshay Kumar para publicar mensajes favorables al Gobierno en Twitter.
LUCHA POR CONTROLAR LA NARRATIVA POLÍTICA
'Respecto a la agitación de los agricultores, la mayor parte de los analistas coinciden en que el Gobierno ha perdido la narrativa política', explicó a Efe el investigador asociado del Centro de Investigación Política (CPR) Asim Ali.
Es por eso que 'el ruido gubernamental sobre las conspiraciones mundiales creadas en Occidente se dirige al electorado doméstico', dijo Ali, ya que 'cada vez que este Gobierno se ve desafiado, reaviva su nacionalismo'.
Twitter se ha visto involucrado de lleno en esta lucha por parte del Gobierno para recuperar la narrativa sobre las protestas, y el Gobierno indio ha elevado progresivamente el tono contra la compañía estadounidense.
Tras los enfrentamientos del pasado 26 de enero, que culminaron con la toma durante horas del icónico Fuerte Rojo en el centro de la capital por cientos de manifestantes y dejaron un agricultor muerto y a cientos de policías heridos, las autoridades indias exigieron a la red social el bloqueo de cientos de cuentas.
Según el Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información, se trata de usuarios apoyados por simpatizantes separatistas 'y respaldados por Pakistán' que publicaron contenidos 'irresponsables' bajo la etiqueta 'genocidio campesino'.
La red social reivindicó el pasado miércoles la libertad de expresión 'amenazada en todo el mundo' y afirmó que, en su opinión, las órdenes no son 'consistentes con la ley india'.
Tampoco es que Twitter se haya quedado de brazos cruzados.
En el mismo comunicado el pasado miércoles, afirmó haber suspendido 500 cuentas y bloqueado solo en la India un número de usuarios sin precisar, mientras que una semana antes retiró decenas de cuentas, incluyendo a periodistas y medios de comunicación, pero las restauró rápidamente tras el revuelo causado.
Modi 'se está mostrando ante sus votantes como alguien tan poderoso que puede dictar cualquier cosa al resto del mundo, y al mismo tiempo alimentando el victimismo indio ante el mundo', zanjó a Efe el analista y biógrafo del primer ministro Nilanjan Mukhopadhyay. EFE