Muertes por COVID-19 en Brasil saltan a 18 y Sao Paulo decreta cuarentena
Río de Janeiro, 21 mar (EFE).- El número de muertes en Brasil por COVID-19 saltó un 63,63 % en un día, desde 11 el viernes hasta 18 este sábado, la mayoría de ellas en el estado de Sao Paulo (15), cuya gobernación decidió decretar una cuarentena de 15 días a partir del martes para intentar frenar el avance del coronavirus.
Según el último boletín del Ministerio de Salud, además de las siete nuevas muertes, el número de casos confirmados de COVID-19 en Brasil saltó un 24,78 %, desde 907 el viernes hasta 1.128 este sábado, con lo que la tasa de mortalidad por la pandemia en el mayor país latinoamericano se ubicó en el 1,6 % de los infectados.
De acuerdo con el Ministerio, la enfermedad ya se ha extendido a 26 de los 27 estados del país tras la confirmación este sábado de los dos primeros casos en el estado amazónico de Maranhao.
Sao Paulo, el estado más poblado y afectado por la enfermedad, ha registrado 459 de los 1.128 casos (el 40,69 % del total) y 15 de las 18 muertes (83,33 %). Las otras tres muertes se registraron en Río de Janeiro, el segundo estado más afectado, con 119 casos.
Tan solo en Sao Paulo se registraron este sábado seis nuevas víctimas, en su mayoría de pacientes con más de 60 años y alguna enfermedad preexistente, es decir que estaban entre los considerados grupos de mayor riesgo.
La única excepción es la de un hombre de 49 años que sufría de tuberculosis.
De las 15 muertes en Sao Paulo, 14 fueron registradas en clínicas particulares especializadas en geriatría.
CUARENTENA EN SAO PAULO
Ante la gravedad de la situación en Sao Paulo, Joao Doria, el gobernador del estado más poblado de Brasil, con 46 millones de habitantes (el 22 % de la población brasileña), decretó una cuarentena de quince días a partir del martes.
'La medida podrá ser renovada, extendida o suprimida si hay necesidad pero responde a las informaciones que tenemos actualmente de nuestros servicios de salud', explicó Doria.
La cuarentena establece la reclusión de la población y el cierre de todos los comercios y servicios no esenciales.
El decreto prevé como excepciones las actividades esenciales para la población como los servicios de salud, alimentación, seguridad y limpieza.
Según Doria, establecimientos como hospitales, clínicas, farmacias, supermercados, panaderías, carnicerías y minimercados pueden seguir funcionando. Los restaurantes y bares tendrán que cerrar sus puertas pero podrán seguir operando para atender exclusivamente entregas a domicilio.
CRÍTICAS A LA GESTIÓN DE BOLSONARO
Doria pidió a la población que entienda la gravedad de la situación y, en una clara referencia al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, criticó a quienes consideran que el coronavirus no pasa de una 'gripita'.
Bolsonaro, que en un primer momento le restó importancia al coronavirus y en los últimos días ha admitido la gravedad de la situación pero ha aclarado que no se puede actuar con pánico, reafirmó en un mensaje en su cuenta en Twitter este sábado su preocupación.
'Reconozco la seriedad del momento y el temor de muchos brasileños ante la amenaza del coronavirus. El Gobierno sigue trabajando intensamente y tomará todas las medidas posibles para contener la transmisión del COVID-19', dijo.
El líder ultraderechista, sin embargo, manifestó nuevamente su preocupación por la posibilidad de que medidas de algunos Gobiernos regionales, como el cierre de aeropuertos y carreteras, puedan paralizar servicios esenciales y afectar la economía.
Ante tal posibilidad, el jefe de Estado publicó este sábado un decreto que garantiza la exclusividad del Gobierno nacional para reglamentar el transporte nacional e internacional y deja sin efecto el cierre del aeropuerto ordenado por el Gobierno de Río.
La medida garantiza el funcionamiento normal de servicios públicos y actividades esenciales, así como la circulación nacional de alimentos y productos básicos para la población, incluyendo medicinas y equipos necesarios para combatir el coronavirus.
El líder ultraderechista, además, anunció este sábado que le ordenó al Laboratorio del Ejército que eleve su producción de cloroquina, una medicina usada para tratar malaria, artritis y lupus, ante la posibilidad de que pueda ser eficaz en el tratamiento del coronavirus.
Según Bolsonaro, el Hospital Albert Einstein de Sao Paulo ya inició ensayos clínicos para determinar la eficacia de la cloroquina en el tratamiento de pacientes con COVID-19.
El uso de esta medicina para tratar el COVID-19 está en fase experimental, pero estudios ya publicados en revistas científicas en Estados Unidos, China y Francia aseguran que los resultados pueden ser prometedores.
Sin esperar el resultado de tales ensayos y sin una comprobación científica de que la cloroquina sirva para atenuar los problemas de salud provocados por el coronavirus, Bolsonaro ordenó que Brasil aumente su fabricación.
'Me reuní con el ministro de Defensa (general Fernando Azevedo e Silva) y decidimos que el laboratorio químico y farmacéutico del Ejército amplíe inmediatamente la producción de esa medicina', anunció el jefe de Estado en un vídeo que publicó en sus redes sociales. EFE
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