Netanyahu interrogado por Policía de nuevo en investigaciones de corrupción

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reacciona mientras se dirige a la reunión semanal del gabinete en su oficina en Jerusalén, el 12 de agosto de 2018. (EFE/EPA/Jim Hollander)

JERUSALÉN. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue interrogado hoy por la Policía por décimo segunda vez, en esta ocasión, sobre el llamado Caso 4000 o Bezeq, que analiza si recibió una cobertura positiva del portal de noticias Walla a cambio de favores a su propietario, informó la prensa local.

Investigadores de Lahav 443 (la Unidad de Delincuencia Económica Nacional) llegaron esta mañana a la residencia oficial del primer ministro, frente a la que algunos manifestantes reclamaban justicia y desplegaron un gran cartel con la cara del mandatario en el que se leía “ministro del crimen”, recogió el diario digital Ynet.

El interrogatorio se extendió durante casi cuatro horas, presumiblemente se centró en el material que han ofrecido los testigos del estado Shlomo Filber y Nir Hefetz, y los medios apuntan a que podría ser el último sobre este asunto antes de que la Policía presente sus hallazgos a la Fiscalía.

Hefetz dijo haber mediado entre Netanyahu y el magnate Shaul Elovitch, accionista mayoritario de la empresa de telecomunicaciones Bezeq y dueño de Walla, en un presunto intercambio de favores entre 2015 y 2017, cuando el mandatario israelí ejercía de ministro de Comunicaciones, además de jefe del Gobierno.

Este jueves, una fuente sin identificar próxima al caso reveló al canal de noticias Hadashot que la Policía tendría evidencias suficientes para acusar al primer ministro de soborno.

En un comunicado emitido hoy tras la sesión de preguntas en nombre del primer ministro se aseguró que el Caso 4000 “se ha derrumbado por completo”, recogió el diario Times of Israel.

La nota abundó: “Los datos demuestran inequívocamente que la cobertura de Netanyahu en Walla con Elovitch era tan negativa como cuando era propiedad de Amos Shoken (dueño del diario Haaretz), y no cambió en lo más mínimo al convertirse en ministro de Comunicaciones”.

Y defendió que fueron otros titulares de esta cartera los que consiguieron una mejor imagen tras su llegada al cargo en esa y otras plataformas mediáticas.

Tras el interrogatorio anterior, también sobre el caso Bezeq y que tuvo lugar hace un mes, Netanyahu aseguró que su familia no recibió cobertura favorable, mientras que Elovitch dijo lo contrario.

Netanyahu ha prestado declaración en varios casos de corrupción desde comienzos de 2017 y es considerado sospechoso de los delitos de fraude y abuso de confianza en el Caso 1000, que investiga la recepción de regalos de lujo a cambio de favores, y el 2000, que estudia un intento de pacto con un periódico para también recibir cobertura favorable.

El jefe de Gobierno ha negado reiteradamente todos los cargos, ha insiste en que “no habrá nada porque no hay nada” y atribuye las “falsas acusaciones” a una “campaña de persecución”.