Primer ministro Túnez anuncia remodelación para frenar el ataque de Ennahda

Túnez, 13 jul (EFE).- El primer ministro tunecino, Elyas Fakhfakh, anunció hoy que remodelará el Gobierno, apenas 24 horas después de que el partido conservador de tendencia islamista Ennahda, su principal socio y primera fuerza en el Parlamento, revelara que prepara una moción de censura.

En un comunicado enviado a los medios, Fakhfakh, acusado de un presunto delito de 'conflicto de intereses' por no declarar su participación accionarial en empresas contratadas por la Administración, cargó con dureza contra la formación, a la que acusó de deslealtad.

'Ennahda aceptó ser miembro de la coalición y firmó el documento de compromiso por lo que instar a que se forme un Gobierno alternativa es una violación flagrante de ese contrato político', declaró Fakhfakh tras reunirse con el presidente de la República, Kais Said.

Aunque el jefe del Ejecutivo no precisó detalles como cuándo y cómo hará esa remodelación, todo apunta a la salida de los seis ministros del partido islamista: Transporte, Sanidad, Deportes, Educación Superior e Investigación, Equipamientos y Asuntos Locales

Fakhfakh acusó igualmente a Ennahda de azuzar la desestabilización, de explotar con fines políticos las acusaciones contra él y de socavar la credibilidad del Gobierno, acosado por una grave crisis económica y social que ha agudizado el impacto de las medidas para frenar la pandemia de la COVID-19.

Se necesitan instituciones y miembros de la coalición más solidarios y que busquen el interés supremo del país, señaló.

Minutos antes, el presidente tunecino había emitido un primer comunicado en el que negó de forma categórica que existieran consultas para la formación de un nuevo gobierno y subrayó que el encabezado por Fakhfakh es legítimo mientras éste no dimita o pierda la confianza del Parlamento.

Las informaciones sobre las consultas para la formación de un nuevo Ejecutivo difundidas este fin de semana 'se basan en rumores infundados que tratan de engañar a la opinión pública', dijo Said, quien reafirmó su compromiso de proteger la constitución.

La denuncia contra el primer ministro y la sombra de la posible moción de censura se perfilaban ya como un nuevo y contundente golpe para una débil coalición forjada en febrero pasado bajo la amenaza de la repetición electoral, tras cuatro meses de complejas y fallidas negociaciones.

Y coincide con el acuerdo alcanzado por 75 diputados de diferentes grupos para presentar, igualmente, una moción de censura contra el líder de Ennahda y presidente del Parlamento, Rachid Ghannouchi, al que acusan de violar el reglamento de la Cámara.

Para prosperar, ambas necesitan el voto afirmativo de 109 de los 207 diputados que integran una Asamblea altamente fragmentada, con cerca de una veintena de partidos y numerosos legisladores independientes, cada uno de ellos con una agenda propia.

Ennahda, primera fuerza en Parlamento con 54 escaños, necesitaría el apoyo de grupos como 'Qalb Tunis', segundo partido, o la coalición de tendencia salafista 'Al Karama', tercera, ninguna de las cuales forma parte de la actual coalición de Gobierno.

El partido conservador islamista, que fracasó en el primer intento de formar gobierno, intentó desde el principio que 'Qalb Tunis', liderado por el controvertido magnate de los medios Nabil Karoui -acusado igualmente de corrupción- entrara en el Ejecutivo, opción que Fakhfakh declaró como una 'línea roja'.

La ley también exige que aquellos que presenten una moción de censura contra el primer ministro, propongan también un sustituto que deberá ganar la confianza del Legislativo. EFE

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