Retiran cargos contra periodista que filtró abusos de Australia en Afganistán
Sídney (Australia), 15 oct (EFE).- La Policía australiana informó este jueves de que retiró los cargos contra un periodista que filtró en 2017 información clasificada sobre presuntos crímenes de guerra cometidos por las fuerzas de élite de la Defensa australiana en Afganistán.
La Fiscalía australiana explicó que había posibilidades de asegurar una condena contra Daniel Oakes, de la cadena local ABC, por dos de los tres cargos que pesaban sobre él, pero que era necesario sopesar diversos factores de interés público como el papel del periodismo en la democracia.
En este sentido, el Ministerio Público 'determinó que el interés público no requiere un enjuiciamiento en las circunstancias particulares de este caso', según el comunicado de la Policía en el que anunciaba el cierre de las investigaciones.
La investigación contra Oakes por los llamados 'Archivos Afganos', con cientos de páginas de documentos secretos militares sobre las operaciones clandestinas de las fuerzas especiales que Australia envió a Afganistán, y que dio lugar a un registro policial en junio de 2019 en las oficinas de ABC, fue criticada por ser considerada un intento de silenciar a la prensa. Esa filtración incluye incidentes ocurridos entre 2011 y 2013, entre ellos la muerte de personas desarmadas y niños.
El registro se practicó un día después de que la policía realizara otro en la vivienda de la periodista Annika Smethurst, tras haber publicado una información sobre los planes del Gobierno australiano para conferir más poderes a las agencias de inteligencia para espiar a los ciudadanos.
En septiembre de 2019, el fiscal general de Australia, Christian Porter, anunció medidas para proteger a los periodistas que divulguen información sensible de seguridad o defensa, los cuales sólo podrán ser procesados en casos extremos.
Australia cuenta desde 2014 con varias leyes que penalizan la divulgación de información vinculada a los intereses de Estado, tipifican nuevos delitos de espionaje y permiten el acceso a los metadatos de los ciudadanos. EFE