Ryo Kiyuna, el camino al oro de una leyenda okinawense del karate
Carmen Grau Vila
Tokio, 5 ago (EFE).- Ryo Kiyuna, campeón mundial de katas y previsible rival de Damián Quintero este viernes enla lucha por el oro olímpico, nació en la ciudad de Naha en 1990, capital de Okinawa, un paraíso de aguas cristalinas al sur del archipiélago nipón y cuna del karate desde sus orígenes en el siglo XIV.
El tres veces campeón del mundo en kata masculino y bicampeón mundial por equipos empezó en el deporte de su tierra natal con tan solo 5 años gracias a un amigo de la guardería.
Los inicios de este referente de 31 años fueron discretos, pero aprendió bajo la mirada de uno de los grandes maestros, Tsuguo Sakumoto, siete veces campeón del mundo y fundador de una Academia por la que han pasado los mejores karatekas, siete nipones y dos extranjeros.
A base de esfuerzo y tesón, el okinawense despuntó durante la época universitaria y llegó a su primer mundial de París en 2012, donde se enfrentó por primera vez al venezolano Antonio Díaz y quedó tercero.
Tras varios torneos internacionales sin llegar a la cumbre del podio, Kiyuna confesó entre lágrimas sentirse frustrado por no poder demostrar lo mejor del karate okinawense y cambió su entrenamiento, de “365 días al año”, donde dice “llevarse al límite”.
Desde 2014, el karateka arrasó en todos las competiciones de Asia, en las internacionales y es considerado un maestro en Japón, donde ha batido todos los récords.
Con nueve títulos consecutivos como campeón nacional, logró además un diez en la final internacional de París de 2020, la máxima puntuación hasta la fecha.
El invencible karateka saltó de alegría al grito de “¡Vamos!” cuando supo que su deporte debutaba en Tokio 2020.
“Mi meta como atleta es conseguir el oro”, dijo en 2017 con la vista puesta en el evento olímpico, “porque si por primera vez unos Juegos muestran el mejor kata, quiero que sea el mío” afirmó decidido quien espera con emoción “ver hasta qué punto puedo pulir mi kata”.
El preferido de Japón al oro cree que en competición “el kata refleja la mente del atleta y el mejor kata es el más rápido, el más fuerte y el más exacto”.
Podría decirse entonces que Kiyuna lleva entrenando toda su carrera para subirse al tatami olímpico y convertirse en el primer okinawense en lograr un oro en unos Juegos.
Es por eso que en numerosas ocasiones ha transmitido su deseo de “hacer historia” y llevarse el oro olímpico de vuelta a Okinawa, una región conocida antiguamente como el reino Ryukyu y hasta finales del siglo XIX un territorio independiente del resto de Japón.
En diciembre de 2020, sin embargo, Japón contuvo la respiración cuando su favorito dio positivo por covid-19 a su regreso a Okinawa, tras competir en el Budokan de Tokio y alzarse con el noveno título nacional.
Este verano el Budokan acogerá de nuevo a un recuperado Kiyuna, que no lo pondrá nada fácil a sus rivales, el eterno Antonio Díaz y el español Damián Quintero, quien le pisa los talones al okinawense tras haberse situado en 2019 por encima del ránking mundial en puntuación.
Ryo Kiyuna, el atleta que también instruye a otros sobre el dojo, no dejará pasar fácilmente la victoria puesto que su vida, marcada por el deporte que le ha 'enseñado todo' y su 'camino', es ya una leyenda okinawense. EFE
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