Sudán aliviará su grave crisis económica tras salir de 'la lista negra'

Al Nur al Zaki

Jartum, 16 dic (EFE).- La exclusión de Sudán de la 'lista negra' de países que apoyan el terrorismo, decidida por Estados Unidos esta semana, va a permitir a esta nación africana volver al concierto económico internacional y hacer desde transferencias bancarias al extranjero hasta aspirar a la reducir su pesada deuda externa.

Una vez libre de ese lastre (a lo que habrá ayudado su reconocimiento de Israel como Estado), Sudán espera empezar a salir de la grave crisis económica que le atenaza desde hace años, aunque los expertos ya advierten de que los beneficios no serán tan rápidos e instantáneos como se puede desprender de la optimista retórica del Gobierno.

Uno de los beneficios que más ha destacado el Gobierno es el acceso a los organismos financieros internacionales, de los que estaba vetado hasta ahora por EEUU, con lo que Jartum espera obtener una exoneración de su deuda externa.

DEUDA EXTERIOR, INVERSIONES Y COMERCIO

'El Gobierno se preparó para la eliminación de las sanciones y está listo para presentar a las instituciones financieras internacionales y a los donantes la solicitud' para anular los más de 60.000 millones de dólares de deuda, aseguró a Efe Adam Harika, consejero para asuntos económicos del primer ministro sudanés, Abdallá Hamdok.

En su opinión, Sudán 'ya dio un gran paso en la preparación del clima legal para cumplir con las condiciones de la economía mundial en cuanto a transparencia, auditoria, contabilidad y responsabilidad'.

Además, Harika espera que con la salida de la lista las inversiones extranjeras vayan fluyendo al país y se dupliquen los intercambios comerciales a partir de la reanudación de las transacciones con los bancos internacionales.

Asimismo, auguró que se reactivarán las industrias aeronáutica y ferroviaria que se vieron afectadas por las sanciones estadounidenses y esto 'se verá reflejado positivamente en la economía de Sudán y mejorará las condiciones de vida de los ciudadanos'.

La salida de la lista también 'ayudará a aprovechar la tecnología avanzada en varios sectores vitales de los que Sudán estuvo privado durante mucho tiempo', según un comunicado del Ministerio de Exteriores difundido poco después de que se anunciara la decisión de Washington.

De acuerdo con esa nota, el Gobierno sudanés prevé contar con el apoyo necesario para recuperar el transporte marítimo e invertir en la explotación de sus recursos naturales agrícolas y mineros.

DEMASIADAS EXPECTATIVAS

Osama Abdelrahman, experto en las relaciones Sudán-EEUU en el Centro de Estudios Africanos, no duda de que 'el Gobierno sudanés logrará beneficios políticos y diplomáticos, y se terminará el aislamiento de Jartum'.

Sin embargo, advirtió en declaraciones a EFE de que 'los beneficios económicos no se lograrán rápidamente por las deudas que tiene el país, de las que se debe ver eximido en algún momento' futuro.

Además, para poder sacar partido a la nueva situación deberá resolver 'los problemas estructurales que sufre la economía sudanesa, la debilidad de su aparato bancario y sus deudas acumuladas con los bancos externos'.

Abdelrahman apuntó a que el discurso oficial que representa la salida de Sudán de la lista negra estadounidense como 'la solución mágica a la crisis económica en el país será contraproducente'.

'El ciudadano está esperando un alivio rápido' a los problemas que le afectan, como la subida de precios y el deterioro de la tasa de cambio de la libra sudanesa, pero 'la decisión estadounidense no los solucionará rápidamente', subrayó.

UN SEGUNDO PASO

Por otro lado, Sudán aún está a la espera de que el Congreso de EEUU ratifique una legislación que le dé inmunidad soberana, es decir, que le proteja ante posibles nuevas demandas judiciales.

Sobre este asunto, el investigador comentó que hasta que no obtenga esa inmunidad, su salida de la lista es 'cuestionable' ya que 'es posible que sea perseguido legalmente y que sean embargadas sus cuentas en los bancos mundiales'.

Entre otras medidas urgentes, Abdelrahman consideró que el Gobierno sudanés debe revisar el sector bancario, luchar contra la corrupción y priorizar la rendición de cuentas y la transparencia, porque 'el sistema financiero mundial no teje vínculos con sistemas corruptos y decadentes'.

Agregó la necesidad de adecuar la tecnología para que esté a la altura de la mundial en las transacciones financieras y bancarias, establecer políticas claras respecto a las transferencias de los expatriados para 'reanimar la libra sudanesa ante las divisas extranjeras'.

La moneda local se viene devaluando en los pasados dos años frente al dólar, sobre todo en el mercado negro, y la inflación superó en noviembre el 250 %, mientras escasean bienes básicos o su precio está disparado. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.