Supremo filipino desestima petición para publicar informes médicos de Duterte
Manila, 8 may (EFE).- El Tribunal Supremo de Filipinas desestimó este viernes una petición para que se hicieran públicos los informes médicos, tanto físicos como psicológicos, del presidente del país, Rodrigo Duterte, de 75 años y cuya salud se ha puesto en entredicho en numerosas ocasiones durante su mandato.
La petición fue desestimada con 13 votos en contra y 2 a favor de los magistrados del Supremo, reunidos en una sesión online por la estricta cuarentena en Filipinas.
El abogado filipino Dino de Leon presentó esa petición ante el alto tribunal el pasado 14 de abril, invocando la sección 12 del artículo VII de la Constitución filipina de 1987, que dice que 'en caso de enfermedad grave del presidente, se informará al público de su estado de salud'.
Según De Leon, en sus más recientes intervenciones sobre la pandemia de COVID-19 el presidente pronunció 'ruidos ininteligibles' en mensajes televisados -todos a altas horas de la noche- e incluso divagó sobre la peste bubónica cuando se le preguntó sobre la disponibilidad de kits de diagnóstico.
'Creemos que la petición no tenía base legal ni fáctica, que solo buscaba distraer al presidente de su trabajo y erosionar la confianza de los filipinos en su liderazgo', señaló hoy el portavoz presidencial, Harry Roque, en un comunicado tras conocerse la deliberación del Supremo.
Duterte ha reconocido padecer varias dolencias y las especulaciones sobre su salud han ocupado numerosos titulares en el último año, sobre todo a raíz de sus ausencias de última hora en eventos cuya asistencia había sido confirmada.
El presidente informó a los ciudadanos el pasado octubre de que padecía miastenia gravis, una enfermedad neuromusular autoinmune que, según dijo, heredó de su abuelo y le está provocando la caída de uno de sus párpados.
Duterte también ha admitido sufrir migrañas diarias; problemas en la columna por un accidente de moto; esófago de Barrett, una condición que hace que crezcan anormalmente células en la garganta, y la enfermedad de Buerger, que afecta a venas y arterias de las extremidades y está causada por el tabaquismo.
En 2018, Duterte reconoció haberse sometido a pruebas de cáncer porque tenía un bulto en el tracto digestivo, que fueron negativas.
Según la Constitución filipina, si un presidente en funciones muere en el cargo o queda permanentemente discapacitado, el vicepresidente, que también es elegido en elecciones, asumiría el puesto durante los años restantes de un período único de seis años de mandato.
En la actualidad, la vicepresidencia la ocupa Leni Robredo, líder de la oposición y rival política de Duterte, quien la ha desacreditado en numerosas ocasiones. EFE