Supuesto yihadista guarda silencio ante acusaciones de crímenes de guerra
La Haya, 14 jul (EFE).- El maliense Al Hassan Ag Abdoul se negó este martes a contestar si se declara 'culpable' o 'no culpable' de haber cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad durante sus labores como exjefe de la Policía Islámica de Tombuctú, Mali, cuando la ciudad estaba controlada por grupos yihadistas entre 2012 y 2013.
Al Hassan dijo, en la apertura del juicio en la Corte Penal Internacional (CPI), que 'no podía responder' a la pregunta de si se declaraba culpable de los cargos que pesan contra él, por lo que el magistrado Antoine Kesia-Mbe Mindua interpretó que el sospechoso prefería 'permanecer en silencio'.
El juez denegó minutos antes una solicitud de la defensa, que pidió no seguir adelante con las vistas orales hasta que se evaluase si el acusado estaba en condiciones de someterse a juicio, pues según la abogada Nicoletta Montefusco su cliente presenta síntomas de un trastorno de estrés postraumático y trastornos disociativos y delirantes.
Las acusaciones se limitan al periodo entre abril de 2012 y enero de 2013, meses en lo que los grupos yihadistas Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y Ansar Eddine tomaron el poder en Tombuctú (norte de Mali).
Según el pliego de acusación, los miembros de esos grupo 'encabezaron un ataque generalizado y sistemático contra la población civil de Tombuctú', y Al Hassan fue el jefe 'de facto' de la Policía Islámica, la cual patrullaba las calles para hacer cumplir las reglas impuestas por los grupos rebeldes.
Al Hassan 'desempeñó un papel destacado en la comisión de delitos y en la persecución religiosa y de género por parte de esos grupos armados contra la población civil de Tombuctú', asegura la Fiscalía.
Habría cometido, entre otros, los crímenes de tortura, tratos crueles y la imposición de matrimonios forzados, convirtiendo a mujeres y niñas de Tombuctú en esclavas sexuales.
Por otro lado, Al Hassan está acusado de participar en la destrucción de mausoleos milenarios que, a ojos de Al Qaeda en el Magreb Islámico y Ansar Eddine, constituían un pecado porque albergaban las tumbas de santos locales.
Los yihadistas, que incendiaron decenas de miles de manuscritos centenarios durante los meses en los que controlaron la ciudad, fueron expulsados por las fuerzas francesas en enero de 2013. EFE