Suu Kyi fracasa en su intento de reducir el poder del Ejército en Birmania

Carlos Sardiña Galache/ Mratt Kyaw Thu

Rangún (Birmania)/Bangkok, 11 mar (EFE).- El partido de Aung San Suu Kyi ha fracasado en su intento de reducir el poder del Ejército en Birmania y avanzar en la transición democrática del país al no conseguir sacar adelante las enmiendas a la Constitución, redactada por los militares, que se han votado ayer y hoy en el Parlamento.

Las propuestas de la Liga Nacional para la Democracia (LND), liderada por la líder de facto del país, para cambiar la Carta Magna se toparon con el obstáculo de que cualquier enmienda ha de ser aprobada por más de tres cuartas partes del Parlamento.

A pesar de que la LND cuenta con la mayoría de los escaños, el 25 % de los mismos están reservados a soldados designados por el Ejército que votan en bloque, según las órdenes de sus superiores.

La reducción progresiva del número de diputados militares, hasta llegar a un 5 por ciento en 2030, fue una de las propuestas que fracasaron el miércoles, cuando se sometieron a la voluntad de los diputados 14 de las 135 enmiendas propuestas por el partido de Suu Kyi.

UNA 'DEMOCRACIA DISCIPLINADA'

'La gente está diciendo que hemos perdido, pero no creo que sea así. Creo que hemos mostrado a los birmanos que lo hemos intentado y quién supone el verdadero obstáculo para avanzar democráticamente', dijo a Efe Mi Ko Chan, diputado de la LND.

Ya antes de asumir el poder tras su victoria electoral en 2015, el mayor empeño de Suu Kyi ha sido reformar la Constitución, diseñada para asegurar la autonomía de los uniformados y en vigor desde 2011, cuando los generales decidieron embarcarse en una transición a lo que denominaron una 'democracia disciplinada' tras casi cinco decenios de dictadura castrense.

Pero incluso la propuesta de eliminar la palabra 'disciplinada' del sistema descrito en la carta magna fue rechazada el miércoles, así como la de eliminar las cláusulas que otorgan al comandante de las Fuerzas Armadas la potestad de nombrar a los ministros de Interior, Defensa y Fronteras o de asumir el poder en situaciones de emergencia.

SUU KYI SIGUE SIN PODER SER PRESIDENTA

Además, hoy fracasó el intento de abolir el artículo que prescribe que la presidencia sólo puede estar reservada a nacionales birmanos que no tengan parientes cercanos con la ciudadanía de otro país, una medida que parece diseñada expresamente para vetar a la propia Suu Kyi de la presidencia, ya que es viuda de un ciudadano británico, al igual que sus dos hijos.

Para evadir esa prohibición, el Gobierno electo de la LND creó a principios de 2016 el nuevo cargo de consejera de Estado para Suu Kyi, que además es ministra de Asuntos Exteriores y de la oficina del Presidente, mientras que el propio presidente está subordinado a ella.

La entrada en vigor de la constitución hace 9 años supuso el final de una 'hoja de ruta' hacia un sistema parlamentario diseñada por los militares, pero para Suu Kyi y la LND supuso un punto de partida para llegar a volver a tener un Gobierno civil, el objetivo del partido desde su fundación en 1988.

Sin embargo, pese a estas diferencias fundamentales, Suu Kyi y los generales han trabajado juntos en los últimos años y la premio nobel de la paz incluso acudió a La Haya para defender al Ejército de la acusación de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por su brutal ofensiva contra la minoría rohinyá de 2017, pero eso no ha sido suficiente para que el Ejército renuncie a su poder. EFE

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