Toma posesión nuevo Gobierno iraquí entre buenos deseos y muchas advertencias

(Añade toma de posesión de ministros)

Bagdad, 7 may (EFE).- Los ministros aprobados de madrugada por el Parlamento iraquí juraron sus cargos este jueves en presencia del ya primer ministro, Mustafa al Kazemi, que ha sido recibido con buenos deseos y no pocas advertencias por parte de actores internacionales y locales sobre la ardua tarea que le aguarda.

En presencia de Al Kazemi; el ex primer ministro dimisionario, Adel Abdelmahdi, y los ministros del gobierno saliente, los 15 nuevos responsables con luz verde del Legislativo tomaron posesión de sus cargos en una ceremonia en Bagdad, de acuerdo con un comunicado de la oficina de información del dirigente.

“Hemos prometido proteger este país y brindar tranquilidad a los ciudadanos y enviarles un mensaje de que este gobierno trabajará para proporcionarles medios de vida digna”, afirmó Al Kazemi en el acto, al abogar por la 'cooperación' para enfrentar los desafíos económicos, de seguridad y sanitarios.

Por su parte, Abdelmahdi, que dimitió el 29 de noviembre entre fuertes protestas, pidió una 'transición pacífica del poder' pese a las complicaciones en la fragmentada escena política y llamó a sus exministros a cooperar con los colegas entrantes en esta etapa inicial.

TAREAS Y RETOS

La representante especial de Naciones Unidas en Irak, Jeanine Hennis-Plasschaert, celebró hoy que Irak por fin tenga Gobierno, pero urgió a los partidos políticos a que permitan la formación del gabinete con todos los ministros para que pueda hacer frente a los 'crecientes retos'.

El Parlamento unicameral iraquí dio anoche el visto bueno a 15 de los ministros propuestos, incluidos los de Interior y Defensa, pero rechazó a cuatro, y la aprobación de los responsables de Petróleo y Exteriores fue pospuesta.

Por ello, Hennis-Plasschaert pidió que se complete el Ejecutivo para que 'la nueva Administración pueda actuar rápidamente para hacer frente a los crecientes retos de seguridad, sociales, políticos, económicos y sanitarios', según un comunicado.

También el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, le recordó a Al Kazemi el 'trabajo duro urgente' que tiene por delante en una llamada telefónica para felicitarle por su nombramiento.

Así lo indicó la Secretaría de Estado estadounidense en un comunicado, en el que señaló que Pompeo conversó sobre las reformas, la situación sanitaria por la COVID-19 y la lucha contra la corrupción que debe afrontar Irak.

Pompeo le dio al menos una buena noticia a Al Kazemi: la prórroga de 120 días del permiso para poder seguir importando electricidad desde Irán a pesar de las sanciones contra ese país por parte de Washington.

La que no le dio una calurosa recepción fue la milicia Kata'ib Hizbulá, financiada por Irán y acusada por Washington de atacar y matar a miembros de servicio estadounidenses en Irak.

Esta milicia proiraní acusó al ahora primer ministro de 'facilitar' información a Estados Unidos tras el bombardeo selectivo que mató al comandante iraní Qasem Soleimaní el 3 de enero en Bagdad.

Hoy Kata'ib Hizbulá indicó que la aceptación de Al Kazemi como primer ministro 'no lo excusa de continuar persiguiendo a aquellos que estuvieron involucrados en el asesinato de los líderes mártires y sus camaradas, cualquiera que sea su cargo, para descubrir la verdad'.

Entre los diferentes partidos políticos las reacciones han sido prudentes y en algunos -los que no le apoyaron- poco entusiastas.

El parlamentario del bloque kurdo Futuro, Sarkawt Shams, indicó a Efe que Al Kazemi 'no está a la altura de las circunstancias' porque su programa de gobierno no aporta soluciones a la crisis financiera ni a cómo resolver los problemas de déficit del país.

Además, tendrá que lidiar con los manifestantes de las protestas que sacuden el país desde principios de octubre de 2019, en las que han muerto más de medio millar de personas y decenas de miles han resultado heridas.

UN PRIMER MINISTRO ENTRE DOS AGUAS

Exjefe de los servicios de inteligencia de Irak, el ahora primer ministro vivió durante años en Estados Unidos y el Reino Unido, un factor que le ayudó a estrechar relaciones con países occidentales, al mismo tiempo que mantiene una postura cordial con Teherán, que desde el primer momento dio el visto bueno a su nombramiento.

Sin embargo, algunos de los sectores más próximos a los Guardianes de la Revolución de Irán han dado la espalda a Al Kazemi por considerarlo demasiado afín a las políticas estadounidenses.

Al contrario que con los partidos proiraníes, el diputado Shams augura que Al Kazemi 'manejará con éxito los asuntos de seguridad y la relación con Estados Unidos', aunque debe hacer frente a la retirada de las tropas norteamericanas del país a petición del Parlamento tras la muerte de Soleimaní. EFE

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